{"id":12601,"date":"2022-08-29T13:48:42","date_gmt":"2022-08-29T20:48:42","guid":{"rendered":"https:\/\/peninsula360press.com\/?p=12601"},"modified":"2022-08-29T13:57:13","modified_gmt":"2022-08-29T20:57:13","slug":"peeking-through-the-window","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/peninsula360press.com\/en\/peeking-through-the-window\/","title":{"rendered":"Looking out the window"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/peninsula360press.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/mirando-por-la-ventana.png\" alt=\"Looking out the window\" class=\"wp-image-12604\" width=\"397\" height=\"508\" srcset=\"https:\/\/peninsula360press.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/mirando-por-la-ventana.png 397w, https:\/\/peninsula360press.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/mirando-por-la-ventana-234x300.png 234w, https:\/\/peninsula360press.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/mirando-por-la-ventana-9x12.png 9w, https:\/\/peninsula360press.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/mirando-por-la-ventana-150x192.png 150w, https:\/\/peninsula360press.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/mirando-por-la-ventana-300x384.png 300w\" sizes=\"(max-width: 397px) 100vw, 397px\" \/><figcaption><strong><em>Next to the hands of a clock<\/em><\/strong><br><strong><em>Esperar\u00e1n<\/em><\/strong><br><strong><em>All the hours that remained to be lived<\/em><\/strong><br><strong><em>Esperar\u00e1n<\/em><\/strong><br>Why are you leaving, Jose Luis Perales.<br><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>The whole house had a different look, there was an atmosphere of celebration, of unusual happiness.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El gran sal\u00f3n que siempre permanec\u00eda cerrado y que era prohibido para mis juegos infantiles estaba ahora abierto y en \u00e9l estaba la exhibici\u00f3n de los regalos del futuro matrimonio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ese gran sal\u00f3n conten\u00eda muy preciadas reliquias familiares, jarrones chinos, estatuillas de marfil, una radiola descomunal con anaqueles que alojaban la colecci\u00f3n de discos, una vitrina de caoba con adornos de cristal que fueron, a lo largo de muchos a\u00f1os, adquiridos uno a uno por mi madre, esa estancia ten\u00eda, ahora, las puertas abiertas. Todo lo que se encontraba dentro del sal\u00f3n ten\u00eda su propia historia de c\u00f3mo y de donde hab\u00edan sido adquiridos, muchos de ellos eran una especie de recompensa que mi madre recib\u00eda despu\u00e9s de alguna ri\u00f1a con mi padre y que ella contaba casi como si fuera una gran haza\u00f1a, con mucha satisfacci\u00f3n. El sal\u00f3n estaba subordinado a la gran chimenea, enorme, con un espejo de cristal en lo alto que resplandec\u00eda de limpio, iluminada por una ara\u00f1a de cristal, una chimenea solo decorativa que nos quer\u00eda incorporar a escenarios a los que solamente ten\u00edamos acceso por las pel\u00edculas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Yo disfrutaba con el gran sal\u00f3n abierto todo el d\u00eda, donde ahora, s\u00ed pod\u00eda jugar a mis anchas y sentarme en los muebles tipo \u201cLuis XV\u201d que esta vez, por fin, dejaban lucir sus tapices originales sin aquellos forros anodinos con los que usualmente los cubr\u00edan.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En aquel tiempo, lo recuerdo muy bien, ten\u00edamos dos \u201cempleados\u201d (lime\u00f1amente se utilizaba el eufemismo \u201cmuchachos\u201d): Eusebia y Teodosio, ella era la cocinera, recomendada por la comadre Elena y era de una edad indescifrable que podr\u00eda estar en sus treintas (o cincuentas?) de contextura gruesa y con una fortaleza que exhib\u00eda sin vanidad cuando cargaba los sacos de arroz, muy amable y d\u00f3cil aunque alguna vez la escuch\u00e9 discutiendo con Teodosio en quechua, su lengua materna. Ellos ten\u00edan sus dormitorios en la azotea, cuartos separados por un ba\u00f1o com\u00fan, m\u00e1s all\u00e1 estaba el cuarto de \u201cestudio\u201d de mi hermano y el peque\u00f1o corral que sol\u00eda albergar eventualmente algunas aves vivas que nos regalaban casi siempre en \u00e9pocas de fiestas. La azotea como casi la de todas las casas de por all\u00ed no ten\u00eda techo y ten\u00eda la funci\u00f3n de almac\u00e9n de cosas viejas o en desuso, de tendal y tambi\u00e9n de dormitorio de las empleadas dom\u00e9sticas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Yo compart\u00eda el dormitorio con mi hermano y era uno de los cuatro dormitorios del segundo piso, nuestro cuarto ten\u00eda vista hacia una peque\u00f1a terraza-escalera y al jard\u00edn interior, otros dos dormitorios daban hacia la calle y uno m\u00e1s -el de la televisi\u00f3n- ten\u00eda una ventanita hacia un pasadizo-, los dos cuartos grandes eran: uno el de mis padres y el otro el de mis de mis hermanas y era en este \u00faltimo donde yo pasaba m\u00e1s tiempo. Si bien mis hermanas no estaban mucho en casa, era a trav\u00e9s de una de las ventanas de aquel cuarto donde yo ten\u00eda acceso al mundo exterior. Desde esa ventana ve\u00eda cuando todos llegaban (o se iban) en ese carro rojo, inmenso, que mi padre dejaba que mi hermano manejara. Pero al mirar por la ventana a&nbsp; la que realmente esperaba ver era a mi hermana la segunda, la casamentera.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ella me llevaba unos dieciocho a\u00f1os y era la que pasaba m\u00e1s tiempo conmigo (la unica que pasaba tiempo conmigo), con ella ten\u00eda una conexi\u00f3n muy diferente al resto, ella pod\u00eda leer mis pensamientos y detectar f\u00e1cilmente mis emociones, ten\u00eda un esp\u00edritu libre y el don de no tener verg\u00fcenza de decir las cosas directamente por lo cual algunos familiares sol\u00edan tomar esa actitud como desafiante y la percib\u00edan como \u201cla del temperamento rebelde\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo sol\u00eda esperar a mi hermana mirando por la ventana, aguardando su llegada y es que, a pesar de nuestra diferencia de edad ella era mi compa\u00f1era de juegos, la guardiana de mis secretos, la que se tomaba el tiempo de ense\u00f1arme tantas cosas, era mi c\u00f3mplice y mi aliada, sol\u00eda sacarme de paseo con sus amigas (a tomar helados a \u201cla botica francesa\u201d), nunca se complicaba en hacerme participar de sus reuniones y para salir de compras me vest\u00eda \u201clindo\u201d mientras me iba elogiando, qu\u00e9 guapo est\u00e1s, me dec\u00eda, esp\u00e9rate que te peino bien, no te toques.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por su matrimonio, familiares y amigos llegaban con sus regalos y al mismo tiempo pod\u00edan curiosamente echar un vistazo a los otros regalos que ya se exhibian en el sal\u00f3n, cada regalo estaba expuesto con su respectiva tarjeta personal como tratando de evidenciar la medida del afecto de cada quien con los novios. Los regalos exhibidos iban desde una mini lavadora, un mantel bordado, la pintura de los 100 pajaritos que auguraba abundancia y felicidad, juegos de ollas, de vasos, de cubiertos, la infaltable olla arrocera, un buda de porcelana.<\/p>\n\n\n\n<p>Con los ajetreos de la boda me la pasaba distra\u00eddo con las continuas visitas de familiares y amigos y cuando todos los hu\u00e9spedes se iban yo me quedaba solo, como rey y se\u00f1or del sal\u00f3n, donde podia admirar mis tesoros, deslumbrado por las ofrendas, alejado y protegido del mundo exterior, en mi refugio, en mi guarida asom\u00e1ndome eventualmente en mi ventana a examinar fuera de mis dominios aguardando la llegada de mi hermana.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Dos enfermeras del sanatorio despreocupadamente miraban al viejo que, en su silla de ruedas, no se despegaba de la ventana, \u00faltimamente est\u00e1 as\u00ed, repitiendo una historia extra\u00f1a sobre una casa con un sal\u00f3n, le dijo una enfermera a la otra, tambi\u00e9n me cont\u00f3 algo sobre su hermana, que estaba por llegar, que la estaba esperando creo que dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>August 2022, RWC, California.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\">\n<figure class=\"alignleft size-thumbnail\"><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/peninsula360press.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Pablo-Lock-150x150.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-12603\" srcset=\"https:\/\/peninsula360press.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Pablo-Lock-150x150.jpeg 150w, https:\/\/peninsula360press.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Pablo-Lock-11x12.jpeg 11w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><strong>Paul Lock<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><br>Dad, a habitual immigrant, with studies in Linguistics and Literature at the Catholic University of Lima (never taken advantage of) and almost always exhausted.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><em>You may be interested in: <a href=\"https:\/\/peninsula360press.com\/en\/returns\/\">Returns<\/a><\/em><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La casa entera ten\u00eda un aspecto diferente, se respiraba un ambiente de fiesta, de inusitada felicidad.&nbsp; El gran sal\u00f3n que siempre permanec\u00eda cerrado y que era prohibido para mis juegos infantiles estaba ahora abierto y en \u00e9l estaba la exhibici\u00f3n de los regalos del futuro matrimonio.&nbsp; Ese gran sal\u00f3n conten\u00eda muy preciadas reliquias familiares, jarrones [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":34,"featured_media":12604,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":{"0":"post-12601","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-opinion"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/peninsula360press.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12601","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/peninsula360press.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/peninsula360press.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/peninsula360press.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/peninsula360press.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12601"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/peninsula360press.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12601\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12605,"href":"https:\/\/peninsula360press.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12601\/revisions\/12605"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/peninsula360press.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12604"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/peninsula360press.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12601"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/peninsula360press.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12601"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/peninsula360press.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12601"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}