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lunes, enero 12, 2026
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Renee Nicole Good: Mark Ruffalo se negó a olvidar su nombre en los Golden Globes

El brillo de los Golden Globes suele funcionar como anestesia colectiva. Lentes oscuros, vestidos imposibles, discursos ensayados para no incomodar. Pero este año, en medio de esa coreografía perfecta, Mark Ruffalo decidió romper el hechizo. No levantó una estatuilla. Levantó un nombre.

Renee Nicole Good.

Treinta y siete años. Minneapolis. Muerta por disparos de agentes de ICE. Un caso aún bajo investigación federal, atrapado entre comunicados oficiales, versiones contradictorias y una ciudad que volvió a salir a las calles porque la herida —esa herida— nunca ha cerrado del todo.

Ruffalo apareció en la alfombra roja con un pin pequeño, casi discreto, que decía “Be Good”. Pero no había nada de discreto en el mensaje. “Esto es por Renee Nicole Good”, dijo sin rodeos. Y luego agregó algo más profundo, más humano: “Esto es por la gente de Estados Unidos que está aterrorizada y asustada. Yo soy uno de ellos”.

Ahí, el espectáculo se volvió otra cosa.

 

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El actor no se quedó en el símbolo. Aprovechó el micrófono improvisado de las entrevistas para ir más lejos, para incomodar de verdad. Señaló directamente a Donald Trump y al clima político que, en sus palabras, ha normalizado la mentira, la violencia institucional y el desprecio por el derecho internacional.

“Tenemos un presidente que miente sobre lo que está pasando”, dijo Ruffalo. “Estamos en medio de una guerra con Venezuela, un país que hemos invadido ilegalmente. Le está diciendo al mundo que las leyes internacionales no le importan, que lo único que importa es su propia moral”.

Y entonces vino la frase que heló la alfombra roja: “Si dependemos de la moralidad de este tipo para el país más poderoso del mundo, entonces estamos en serios problemas”.

No habló como actor. Habló como ciudadano. Como alguien que ama a su país y, precisamente por eso, no reconoce en lo que está viendo la idea de América con la que creció. “Amo este país”, dijo Ruffalo, “pero lo que está pasando aquí no es América”.

No es la primera vez que Ruffalo usa su fama como altavoz. Lo ha hecho por el clima, por el agua, por los derechos civiles. Pero esta vez hubo algo distinto. Tal vez porque no habló en abstracto. Tal vez porque no habló de “políticas”, sino de una mujer con nombre y apellido. Porque al decir Renee Nicole Good, obligó a recordar que detrás de cada operativo, cada redada, cada comunicado, hay vidas que no regresan a casa.

Mientras las cámaras captaban sonrisas ensayadas, ese nombre se coló en titulares, en búsquedas, en conversaciones incómodas. Eso era el objetivo. Que no pasara desapercibido. Que no se diluyera en el ruido.

Hollywood suele ser acusado de frivolidad. Pero, de vez en cuando, alguien decide usar ese escenario no para brillar, sino para iluminar lo que duele. Mark Ruffalo lo hizo. Y al hacerlo, recordó algo esencial: cuando el poder mata y el miedo se normaliza, el silencio también dispara.

Renee Nicole Good no estuvo en los Globos de Oro. Pero su nombre sí. Y eso, en estos tiempos, ya es un acto de resistencia.

Más de la autora: Renee Nicole Good: otra muerte a manos de ICE y una ciudad marcada

Pamela Cruz
Pamela Cruz
Jefa de Redacción de Península 360 Press. Comunicóloga de profesión, pero periodista y escritora por convicción, con más de 10 años de experiencia en medios. Especializada en periodismo médico y científico por Harvard y ganadora de la beca International Visitors Leadership Program del gobierno de EE. UU.