{"id":5681,"date":"2021-05-17T07:24:13","date_gmt":"2021-05-17T15:24:13","guid":{"rendered":"https:\/\/peninsula360press.com\/?p=5681"},"modified":"2021-05-17T07:53:22","modified_gmt":"2021-05-17T15:53:22","slug":"ya-para-siempre-enrabiadas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/peninsula360press.com\/es_mx\/ya-para-siempre-enrabiadas\/","title":{"rendered":"Ya para siempre enrabiadas: El invencible verano de Liliana, de Cristina Rivera Garza"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/peninsula360press.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Captura-de-Pantalla-2021-05-16-a-las-23-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5682\" srcset=\"https:\/\/peninsula360press.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Captura-de-Pantalla-2021-05-16-a-las-23-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/peninsula360press.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Captura-de-Pantalla-2021-05-16-a-las-23-300x169.jpg 300w, https:\/\/peninsula360press.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Captura-de-Pantalla-2021-05-16-a-las-23-768x432.jpg 768w, https:\/\/peninsula360press.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Captura-de-Pantalla-2021-05-16-a-las-23-16x9.jpg 16w, https:\/\/peninsula360press.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Captura-de-Pantalla-2021-05-16-a-las-23-150x84.jpg 150w, https:\/\/peninsula360press.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Captura-de-Pantalla-2021-05-16-a-las-23-696x392.jpg 696w, https:\/\/peninsula360press.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Captura-de-Pantalla-2021-05-16-a-las-23-1068x601.jpg 1068w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Irma Gallo.<\/h5>\n\n\n\n<p>Podr\u00eda empezar a escribir esta rese\u00f1a con la siguiente frase:<\/p>\n\n\n\n<p>El 16 de julio de 1990, Liliana Rivera Garza fue v\u00edctima de feminicidio en la Ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>Y aunque en aquel a\u00f1o que se siente tan lejano el t\u00e9rmino \u00abfeminicidio\u00bb no exist\u00eda ni en la legislaci\u00f3n mexicana ni en nuestro imaginario colectivo, la frase no estar\u00eda incorrecta. Porque fue eso, y no otra cosa, lo que le sucedi\u00f3 a la hermana menor, a la \u00fanica hermana, de la escritora y acad\u00e9mica Cristina Rivera Garza: un exnovio, un hombre diminuto de esp\u00edritu, de coraz\u00f3n y de raz\u00f3n, que no entendi\u00f3, al que no se le dio la gana aceptar que ella ya no quer\u00eda nada con \u00e9l, se meti\u00f3 a su departamento en Azcapotzalco, durante la madrugada y la asesin\u00f3 impunemente.<\/p>\n\n\n\n<p>Tres d\u00e9cadas despu\u00e9s, con esa vocaci\u00f3n de archivista y detective que ha animado por los menos dos de sus obras anteriores (<em>Nadie me ver\u00e1 llorar,<\/em>&nbsp;de 1999, y&nbsp;<em>Autobiograf\u00eda del algod\u00f3n<\/em>, de 2020) y con el coraz\u00f3n ardiendo, con el amor a flor de piel, convencida de que la palabra justa con la que debe ser nombrado el asesinato de su hermana es&nbsp;<strong>feminicidio<\/strong>, no&nbsp;<strong>crimen pasional&nbsp;<\/strong>\u2013pues ya no hay lugar para los eufemismos\u2013, Cristina Rivera Garza emprende la escritura de&nbsp;<em>El invencible verano de Liliana<\/em>&nbsp;(Literatura Random House, 2021).<\/p>\n\n\n\n<p>Escribo que \u00abcon vocaci\u00f3n de archivista y de detective\u00bb, pues todo comenz\u00f3 con la apertura, lectura y organizaci\u00f3n de los archivos de Liliana: sus cuadernos y el resto de cosas que durante tantos a\u00f1os permanecieron ocultos, callados, inmersos en la oscuridad seca de unas cajas rotuladas con su nombre.<\/p>\n\n\n\n<p>Abrir esas cajas, y el grito animal, el golpe que produjo tal acontecimiento en el cuerpo de Cristina, fueron los primeros pasos para desentra\u00f1ar lo que pas\u00f3 las \u00faltimas horas en que su hermana estuvo viva.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En julio de 1990 Liliana era una chica de 20 a\u00f1os, estudiante de arquitectura, hermosa, brillante, apasionada por su carrera, que viv\u00eda sola por primera vez y probaba la libertad que todo ser humano merece.<\/p>\n\n\n\n<p>Una joven que planeaba hacer estudios de posgrado en Reino Unido, que ten\u00eda un horizonte luminoso por delante.<\/p>\n\n\n\n<p>Al igual que en&nbsp;<em>Autobiograf\u00eda del algod\u00f3n,<\/em>&nbsp;Cristina Rivera Garza narra parte de sus pesquisas en primera persona. All\u00e1 se trataba de rastrear, en auto, recorriendo carreteras y caminos tomados por el narco, lo que hubiera quedado de Estaci\u00f3n Camar\u00f3n, el pueblo de donde sus abuelos fueron expulsados por una huelga y por la devastaci\u00f3n de la cosecha del algod\u00f3n, que era su forma de vida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ac\u00e1, la escritora cuenta las largas caminatas, trayectos en metro y en Uber por la Ciudad de M\u00e9xico, desde la colonia Roma hasta Azcapotzalco, en la b\u00fasqueda del expediente del feminicidio de su hermana, y luego, en el af\u00e1n de conocer el departamento en el que la asesinaron. Aunque ya hubiera cambiado, aunque ya la disposici\u00f3n del espacio no fuera el mismo que cuando Liliana viv\u00eda ah\u00ed.<br>Esta parte, en&nbsp;<em>El invencible verano de Liliana,&nbsp;<\/em>es la narraci\u00f3n del monstruo de la burocracia en las fiscal\u00edas, donde mandan a la escritora de una oficina a otra porque el expediente no est\u00e1 ah\u00ed; del cansancio de los pies que recorren avenidas buscando el rastro de Liliana; ah\u00ed por donde ella pasaba para ir a la escuela, las escaleras de la estaci\u00f3n del metro que tantas veces pis\u00f3, las banquetas por las que camin\u00f3, el campus de la Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana \u2013UAM\u2013 Azcapotzalco donde estudiaba y compart\u00eda el tiempo de los descansos con sus compa\u00f1eros.<\/p>\n\n\n\n<p>El primer trazo del retrato de Liliana se dibuja a partir de las palabras de sus diarios. Dice Cristina que&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Liliana era, con mucho, la verdadera escritora de la familia.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Porque la joven llen\u00f3 sus cuadernos con transcripciones de poemas y canciones, pero tambi\u00e9n con sus reflexiones y la narraci\u00f3n de sus estados de \u00e1nimo, algunas an\u00e9cdotas, lo m\u00e1s importante de sus d\u00edas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>La primera vez que Liliana escribi\u00f3 el nombre de \u00c1ngel Gonz\u00e1lez Ramos fue un domingo, el 10 de junio de 1984.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1ngel es el hombre cuya descripci\u00f3n corresponde a la que dieron los vecinos a la polic\u00eda con la de quien entr\u00f3 en el departamento de la joven estudiante, esa madrugada en que se produjo todo el dolor del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1ngel es el individuo que ejerci\u00f3 contra Liliana una violencia continuada que ella no supo nombrar, aunque hacia el final de sus d\u00edas ya estaba decidida a desterrar de su vida, para comenzar a caminar hacia otro lado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1ngel es el tipo que consigui\u00f3 escapar por los techos de las casas vecinas cuando la polic\u00eda lleg\u00f3 por \u00e9l, a ejecutar la orden de aprehensi\u00f3n que hab\u00eda en su contra por el asesinato de Liliana.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1ngel es, pues, el feminicida impune.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo trazo del retrato de Liliana se construye a partir de los testimonios de sus amigos y compa\u00f1eros de clase. Coinciden en su car\u00e1cter atractivo, decidido y generoso, en su talento para la arquitectura, en su liderazgo. Tambi\u00e9n, en la presencia oscura e insistente de un tipo que la visitaba desde Toluca, que no se involucraba con su grupo de amigos, del que ella nunca quer\u00eda hablar, alguien de su pasado que insist\u00eda en continuar en su presente. \u00abA veces la recog\u00eda en la universidad\u00bb, dicen unos; \u00abllegaba en su moto y se iban, derrapando, los dos sin casco\u00bb, dicen otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro trazo es el que hace la escritora de su hermana: por el relato de Cristina Rivera Garza conocemos a la ni\u00f1a que fue Liliana; sus pleitos de hermanas, su voluntad de creer en el amor una vez que lleg\u00f3 a la adolescencia, su sed insaciable de libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>El siguiente trazo, casi con seguridad el m\u00e1s amoroso, es el de los testimonios de sus padres. Son Ilda Garza Bermea y Antonio Rivera Pe\u00f1a los dibujantes. Liliana en el vientre (\u00abven\u00eda atravesada\u00bb, dice la madre), Liliana beb\u00e9 (\u00abse chupaba el dedo de la mano izquierda\u00bb, escribe el padre), Liliana ni\u00f1a, Liliana adolescente enamorada de un hombre que no les convenc\u00eda a ninguno de los dos:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Pero c\u00f3mo la hizo sufrir en la prepa. No recuerdo bien cuando rompieron por primera vez, o si fue la primera vez, pero Lili llor\u00f3 mucho.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Recuerda Ilda, la madre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Confront\u00e9 a \u00c1ngel varias veces. Una de las que m\u00e1s me acuerdo tuvo que ver con el hecho de que ven\u00eda a verla a la casa en fachas. Liliana ya estaba en la universidad y para nosotros era un lujo tenerla en la casa. Tu mam\u00e1 cocinaba algo especial (&#8230;) Ese d\u00eda no lo pude evitar. A trav\u00e9s de la ventana vi que \u00e9l estaba ah\u00ed sobre la banqueta, a un lado del c\u00e9sped del jard\u00edn, con un short de ciclista, una camiseta sucia, todo desgarbado. Sal\u00ed de inmediato y le dije que esa no era manera de visitar a una novia. Le dije que cuando yo era joven, me pon\u00eda mis mejores trapos para ir a ver a Ilda. Los zapatos boleados. El cabello limpio. Tambi\u00e9n le dije que, si quer\u00eda seguir visitando a Liliana en la casa, ten\u00eda que mostrar m\u00e1s respeto por ella\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Escribe Antonio, el padre.<\/p>\n\n\n\n<p>Para el relato del feminicidio de su amada hermana, la autora recurre al narrador omnisciente que mira todo con la lejan\u00eda necesaria para describir el hallazgo del cuerpo de la joven estudiante por su amigo Manolo, la llegada de la polic\u00eda, de Ana, amiga muy cercana, y del reportero que cubri\u00f3 la nota para el peri\u00f3dico&nbsp;<em>La Prensa<\/em>, Tom\u00e1s Rojas Madrid.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que sucedi\u00f3 despu\u00e9s \u2013c\u00f3mo le avisaron en Houston, donde viv\u00eda; c\u00f3mo compr\u00f3 el boleto de avi\u00f3n por tel\u00e9fono; c\u00f3mo vol\u00f3 a la Ciudad de M\u00e9xico; c\u00f3mo se encarg\u00f3 del funeral de su hermana porque sus padres estaban de viaje en Europa\u2013, Cristina Rivera Garza lo escribe como si las palabras transitaran con dificultad entre una neblina densa, como en un escenario en el que no se reconoce a nadie. Todo es confuso. Los bordes se difuminan. No s\u00e9 sabe qui\u00e9n es qui\u00e9n. La hermana doliente se mueve como zombi por los escenarios que ahora tendr\u00e1 que enfrentar, ajena a todo menos a ese dolor que la sobrepasa: \u00abAlguien se aproxima entre el gent\u00edo del aeropuerto\u00bb. \u00abAlguien abre la puerta de una oficina\u00bb. \u00abAlguien menciona la palabra dinero\u00bb. \u00abAlguien dice: esto es una injusticia\u00bb. \u00abAlguien dice: la extra\u00f1ar\u00e9\u00bb, escribe.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin duda, en el origen de este libro est\u00e1 la necesidad de nombrar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Por primera vez s\u00e9 que puedo pronunciar tu nombre sin caer de rodillas (&#8230;) El aire de tu nombre completo: Liliana Rivera Garza.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Escribe la autora.<\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1 la necesidad de decir, con todas sus letras, que a Liliana la mat\u00f3 el patriarcado. Que lo de ella fue un feminicidio. Que su feminicida est\u00e1 libre, vive impune.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero tambi\u00e9n, y sobre todo, que la justicia llegar\u00e1 para ella y para todas las mujeres que mueren d\u00eda a d\u00eda a manos de sus parejas, de sus padres, de sus colegas, de quienes se dicen sus amigos, de sus hermanos, de sus compa\u00f1eros de escuela.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La necesidad de decirlo y repetirlo: que estamos para siempre enrabiadas y que al patriarcado lo vamos a tirar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Irma Gallo. Podr\u00eda empezar a escribir esta rese\u00f1a con la siguiente frase: El 16 de julio de 1990, Liliana Rivera Garza fue v\u00edctima de feminicidio en la Ciudad de M\u00e9xico. Y aunque en aquel a\u00f1o que se siente tan lejano el t\u00e9rmino \u00abfeminicidio\u00bb no exist\u00eda ni en la legislaci\u00f3n mexicana ni en nuestro imaginario colectivo, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":5682,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,11],"tags":[],"class_list":{"0":"post-5681","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-cover","8":"category-culture"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/peninsula360press.com\/es_mx\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5681","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/peninsula360press.com\/es_mx\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/peninsula360press.com\/es_mx\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/peninsula360press.com\/es_mx\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/peninsula360press.com\/es_mx\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5681"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/peninsula360press.com\/es_mx\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5681\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5695,"href":"https:\/\/peninsula360press.com\/es_mx\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5681\/revisions\/5695"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/peninsula360press.com\/es_mx\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5682"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/peninsula360press.com\/es_mx\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5681"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/peninsula360press.com\/es_mx\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5681"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/peninsula360press.com\/es_mx\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5681"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}