
La confianza de los estadounidenses en el presidente Donald Trump continúa deteriorándose a un año del inicio de su segundo mandato, mientras disminuye el respaldo a sus políticas y se amplía el escepticismo incluso entre votantes republicanos, de acuerdo con un nuevo estudio del Pew Research Center.
La encuesta, realizada entre el 20 y el 26 de enero a 8 mil 512 adultos, muestra que la opinión pública sobre Trump —ya más negativa que positiva— sigue cayendo. Su índice de aprobación se sitúa actualmente en 37 por ciento, frente al 40 por ciento registrado el otoño pasado.
Además, los estadounidenses, en una proporción superior a dos a uno, consideran que las acciones de la administración han sido peores de lo que esperaban: 50 por ciento frente a 21 por ciento que las considera mejores de lo previsto.
El apoyo a la agenda presidencial también se ha erosionado. Actualmente, solo 27 por ciento de los adultos afirma respaldar todas o la mayoría de las políticas y planes de Trump, frente al 35 por ciento que lo hacía al inicio del mandato. En contraste, 52 por ciento dice apoyar solo algunas o ninguna de sus propuestas. Este descenso se explica casi exclusivamente por una pérdida de respaldo entre los republicanos.
Y es que, entre los votantes republicanos, el apoyo a la agenda del presidente cayó del 67 por ciento al inicio del mandato al 56 por ciento en la actualidad. Entre los demócratas, el respaldo sigue siendo marginal: 87 por ciento afirma apoyar pocas o ninguna de las políticas impulsadas por la Casa Blanca.
El estudio también detecta una caída generalizada en la confianza sobre seis cualidades consideradas clave para el ejercicio de la presidencia mientras que, en todos los indicadores, más estadounidenses expresan poca o ninguna confianza en Trump que aquellos que dicen tener mucha o extrema confianza.
Solo 34 por ciento confía mucho o demasiado en que Trump tenga las habilidades de liderazgo necesarias para gobernar, mientras que 51 por ciento expresa poca o ninguna confianza. De manera similar, 52 por ciento duda de su aptitud mental para el cargo y 50 por ciento de su condición física, frente a cerca de tres de cada diez que expresan confianza en estos aspectos.
La desconfianza es aún mayor en materia ética y democrática, pues apenas 25 por ciento dice confiar en que Trump respete los valores democráticos del país o que elija buenos asesores. En cuanto a la ética en el cargo, solo 21 por ciento expresa mucha o extrema confianza, mientras que 60 por ciento afirma tener poca o ninguna.
Aunque la confianza en Trump entre los demócratas se mantiene muy baja, el sondeo subraya que el desgaste más pronunciado en el último año se ha producido dentro del propio electorado republicano.
Por ejemplo, la proporción de republicanos que confía en que Trump actúe éticamente cayó del 55 al 42 por ciento. La confianza en que respete los valores democráticos descendió del 60 al 52 por ciento, y la percepción positiva sobre su capacidad mental también disminuyó respecto al año pasado.
El estudio revela además un cambio en la relación entre Trump y su partido en el Congreso, donde solo 38 por ciento de los republicanos y de los independientes con inclinación republicana considera que los legisladores del Partido Republicano tienen la obligación de apoyar al presidente por ser de su mismo partido.
En contraste, 61 por ciento sostiene que los congresistas no están obligados a respaldarlo si no están de acuerdo con él, una proporción mayor que el 55 por ciento registrado el año pasado.
En el campo demócrata, la confrontación se ha intensificado, ello luego de que 82 por ciento afirma que los líderes de su partido en el Congreso deberían oponerse a Trump, incluso si eso dificulta la atención de los problemas del país, frente al 70 por ciento que opinaba lo mismo hace un año.
Finalmente, casi la mitad de los estadounidenses —47 por ciento— considera ahora que Trump será un presidente fracasado a largo plazo, un aumento de 14 puntos porcentuales respecto al año pasado. Y aunque la mayoría de los republicanos sigue creyendo que su presidencia tendrá éxito, el estudio refleja una creciente polarización y un desgaste sostenido de la figura presidencial.
Pese a este escenario, Trump mantiene una aprobación del 73 por ciento entre los republicanos, donde los adultos mayores, las personas blancas y quienes no cuentan con un título universitario continúan siendo los grupos que más respaldan su gestión, según los desgloses demográficos del estudio.

