
“Los pactos no se hacen entre iguales, sino entre diferentes capaces de encontrar caminos comunes”, dijo el presidente colombiano Gustavo Petro tras su reunión con su homólogo estadounidense, Donald Trump, la cual se llevó a cabo este 3 de febrero en la Casa Blanca: un encuentro que, cabe resaltar, se dio tras semanas de tensiones públicas.
Durante una rueda de prensa ante medios internacionales, el mandatario colombiano aseguró que la conversación con Trump permitió “desescalar” diferencias y abrir un camino de trabajo conjunto en asuntos como la reactivación económica de Venezuela, la transición energética y un nuevo enfoque para enfrentar el narcotráfico.
Uno de los puntos centrales fue la situación venezolana, donde planteó la necesidad de levantar sanciones y reactivar la economía del país vecino mediante proyectos energéticos. Según explicó Petro, Colombia podría suministrar electricidad a Venezuela y articular flujos de gas y petróleo a través de infraestructura compartida.
“Colombia y Venezuela somos un mismo pueblo”, afirmó Gustavo Petro, insistiendo en que la estabilidad de Caracas es clave para la región.
El narcotráfico fue otro tema de peso. Petro entregó al presidente Donald Trump nombres de presuntos “capos de capos” que, según él, operan desde ciudades como Dubái, Madrid y Miami; así mismo, propuso una articulación global de inteligencias para perseguir capitales y estructuras financieras, al tiempo que defendió la sustitución voluntaria de cultivos como el método más eficaz para reducir la producción de cocaína
Petro también solicitó al mandatario estadounidense que ayude a mediar la tensión entre Colombia y Ecuador, e insistió en que la violencia en la frontera con dicho país es consecuencia directa de la economía ilegal y de la falta de alternativas para las comunidades rurales. Señaló además que, mientras en Colombia se incautan toneladas de cocaína sin muertos, en la frontera con Ecuador hay decenas de muertos, lo que evidencia dos modelos distintos de lucha contra el narcotráfico.
Al cierre de la rueda de prensa, el presidente colombiano contó también que, mediante una carta escrita en inglés, se le solicitó a Trump que saque a la luz pública y desclasifique todos los informes que posee la inteligencia de Estados Unidos sobre dos hechos de la historia de Colombia.
En palabras del mandatario colombiano, el presidente Trump había preguntado “¿Es que nosotros fuimos culpables?”, a lo que él le contestó: “No creo, no aparece en nuestros registros”.
Pero, para poner en contexto, el presidente colombiano habló de los dos hechos que lo llevaron a escribir esta carta, el primero: se dio el 9 de abril de 1948, cuando inició la muerte de 300 mil colombianos, a lo que llamo un genocidio colombiano. Y segundo: la toma del Palacio de Justicia, primero por el M19 y segundo por el ejercito colombiano que esta en curso, hechos donde murieron otros 200 mil colombianos.
Asimismo, reafirmó que en Colombia hubo un genocidio que aun no termina y que hay que frenar, al tiempo que destacó que su labor es construir la paz que él hizo con el comandante Carlos Pizarro.
Cabe destacar que, aunque no se anunciaron acuerdos formales, la reunión dejó señales de distensión diplomática. Por lo menos así lo dejó ver el presidente republicano Donald Trump cuando le preguntaron si él y Petro habían llegado a un acuerdo sobre la lucha contra el narcotráfico, a lo que contesto: “Sí, lo hicimos trabajamos en ello y nos llevamos muy bien. Él y yo no éramos precisamente los mejores amigos, pero no me sentí ofendido, nunca lo había conocido, no lo conocía en lo absoluto. Nos llevamos muy bien y seguimos haciéndolo. Estamos trabajando en ello, estamos trabajando en otras cosas, incluidas las sanciones. Tuvimos una reunión muy buena, me pareció fantástico, estuvo genial”.
Con este encuentro se da por iniciado un nuevo capítulo de cooperación entre Colombia y Estados Unidos.
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