Machismo, exposiciones laborales peligrosas y diagnósticos tardíos están configurando una crisis silenciosa de cáncer entre hombres latinos en Estados Unidos, advirtieron especialistas durante un foro que examinó los riesgos únicos que enfrenta esta población y cómo factores culturales, ambientales, metabólicos y genéticos convergen en una amenaza creciente de salud pública.
“Estamos viendo una tormenta perfecta”, señalaron los expertos, al explicar que no se trata solo de biología, sino de normas sociales, condiciones laborales y desigualdades estructurales que aumentan el riesgo y retrasan la atención médica.
Uno de los datos más alarmantes expuestos en el foro realizado por el The Latino Cancer Institute, fue que 56 por ciento de los hombres latinos con cáncer colorrectal es diagnosticado en etapas avanzadas.
“Cuando más de la mitad de los pacientes llegan en fase tardía, eso ya no es un problema individual, es un problema sistémico”, advirtió uno de los especialistas. El diagnóstico tardío reduce las probabilidades de supervivencia y eleva los costos físicos y emocionales para las familias.
Los panelistas analizaron cómo las normas tradicionales de masculinidad influyen en la salud al destacar que “el machismo no solo afecta relaciones sociales; también impacta decisiones médicas”.
“Muchos hombres evitan exámenes preventivos porque creen que pedir ayuda es una señal de debilidad. Eso tiene consecuencias reales”, precisó uno de los ponentes.
El foro también abordó el aumento en las tasas de cáncer testicular y gástrico entre hombres latinos. “No podemos ignorar las señales”, afirmó un experto. “Estamos viendo patrones consistentes que exigen mayor investigación, especialmente cuando se combinan factores genéticos y metabólicos”.
La llamada “triple amenaza” —obesidad, diabetes y cáncer— fue descrita como un desafío urgente: “La diabetes y la obesidad no solo son enfermedades crónicas aisladas; están estrechamente vinculadas con varios tipos de cáncer”, explicaron. Dado que la población latina presenta tasas más altas de diabetes tipo 2, el riesgo acumulativo se multiplica.
En el ámbito laboral, los especialistas señalaron que muchos trabajadores latinos están expuestos a pesticidas, químicos industriales, contaminación y calor extremo.
“Los entornos laborales tóxicos no son un concepto abstracto; son una realidad diaria para miles de trabajadores latinos”, advirtieron. “Esa exposición acumulativa se traduce en mayor riesgo oncológico”.
El impacto del cambio climático también fue destacado y detallaron que el aumento del calor extremo no solo afecta la productividad; incrementa el estrés biológico y las exposiciones dañinas.
La sesión incluyó una discusión sobre disparidades en la leucemia infantil, donde precisaron que los niños latinos presentan tasas más altas de leucemia linfoblástica aguda. “Necesitamos comprender por qué y actuar con urgencia”, subrayaron.
Finalmente, los panelistas analizaron la promesa y los riesgos de la inteligencia artificial en la oncología de precisión.
“La IA puede ayudarnos a personalizar tratamientos y detectar riesgos antes, pero si no tenemos datos representativos, podemos perpetuar inequidades”, alertó uno de los expertos. “La tecnología no es neutral si los datos no lo son”.
El llamado final fue a una respuesta integral que combine prevención, educación culturalmente relevante y políticas públicas enfocadas en reducir desigualdades estructurales. “No podemos seguir tratando el cáncer en hombres latinos como un fenómeno aislado”, concluyeron. “Es una crisis que exige atención inmediata y soluciones coordinadas”.
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