
The abortion and the homosexualidad se han convertido en dos de las líneas más visibles de fractura moral en Estados Unidos, donde casi la mitad de la población considera el aborto moralmente incorrecto y, al mismo tiempo, una mayoría acepta la homosexualidad, según un estudio reciente del Pew Research Center.
El informe, basado en encuestas nacionales realizadas en 2025, muestra que, si bien existe un amplio consenso en torno a algunas prácticas cotidianas, persisten desacuerdos marcados en cuestiones sociales y éticas que siguen definiendo el debate público en el país.
En general, la mayoría de los estadounidenses considera moralmente aceptables acciones como el uso de anticonceptivos (91 por ciento) o el consumo de carne (96 por ciento), lo que refleja una tendencia hacia posturas más permisivas en ciertos aspectos de la vida cotidiana.
Sin embargo, el aborto continúa siendo uno de los temas más divisivos, pues 47 por ciento de los encuestados lo considera moralmente incorrecto, mientras que 20 por ciento lo ve como moralmente aceptable y otro segmento significativo lo percibe como un asunto que no es moral en absoluto.
La homosexualidad, en contraste, ha ganado mayor aceptación social en las últimas décadas. El estudio indica que una mayoría de estadounidenses la considera moralmente aceptable, aunque todavía existen diferencias importantes dependiendo de factores como la afiliación política, la religión y la edad.
Las brechas más profundas se observan entre grupos ideológicos: los republicanos tienden a considerar tanto el aborto como la homosexualidad como moralmente incorrectos en mayor proporción que los demócratas, quienes muestran posturas más permisivas.
Las diferencias generacionales también son claras. Los adultos jóvenes son más propensos a aceptar la homosexualidad y el aborto, mientras que los adultos mayores tienden a mantener posturas más conservadoras.
En el ámbito religioso, las personas con una mayor participación en prácticas religiosas tienden a expresar opiniones más restrictivas sobre estos temas, en contraste con quienes no se identifican con una religión o participan menos activamente en ella.
El informe también destaca que la pena de muerte sigue generando opiniones encontradas, con una sociedad que continúa dividida entre quienes la consideran moralmente justificable y quienes la rechazan.
En conjunto, los hallazgos del estudio reflejan una nación donde los valores morales no solo varían ampliamente, sino que están estrechamente vinculados a la identidad política, religiosa y generacional, en un contexto de creciente polarización social.
The Pew Research Center study subraya que estas diferencias no son nuevas, pero sí se han vuelto más visibles y relevantes en un momento en que los debates sobre derechos, libertades individuales y políticas públicas ocupan un lugar central en la conversación nacional.
You may be interested in: Recortes a Medicaid Pondrían en Riesgo la Salud de 26 Millones de Latinos en EE. UU.

