
Gobiernos de México y de diversos países de América Latina condenaron el ataque militar de Estados Unidos contra territorio venezolano y la captura del presidente Nicolás Maduro, luego de que el mandatario estadounidense Donald J. Trump anunciara públicamente la operación.
“Estados Unidos ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, quien, junto con su esposa, fue capturado y expulsado del país. Esta operación se realizó en colaboración con las fuerzas del orden estadounidenses. Se darán más detalles próximamente. Hoy a las 11:00 a. m. habrá una conferencia de prensa en Mar-a-Lago”, escribió Trump en su cuenta de Truth Social.

En respuesta, el Gobierno de México informó que condena y rechaza enérgicamente las acciones militares ejecutadas unilateralmente en las últimas horas por fuerzas armadas de los Estados Unidos contra objetivos en territorio de la República Bolivariana de Venezuela, al considerar que dichas acciones constituyen una clara violación del artículo 2 de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Mediante un comunicado, México hizo un llamado urgente a respetar el derecho internacional, así como los principios y propósitos de la Carta de la ONU, y a cesar cualquier acto de agresión contra el gobierno y el pueblo venezolanos.
El Gobierno mexicano subrayó que América Latina y el Caribe es una zona de paz, construida sobre la base del respeto mutuo, la solución pacífica de las controversias y la proscripción del uso y la amenaza de la fuerza, por lo que advirtió que cualquier acción militar pone en grave riesgo la estabilidad regional.
Asimismo, reiteró enfáticamente que el diálogo y la negociación son las únicas vías legítimas y eficaces para resolver las diferencias existentes, por lo que reafirmó su disposición a apoyar cualquier esfuerzo de facilitación del diálogo, mediación o acompañamiento que contribuya a preservar la paz regional y evitar una confrontación.
México también instó a la Organización de las Naciones Unidas a actuar inmediatamente para contribuir a la desescalada de las tensiones, facilitar el diálogo y generar condiciones que permitan una solución pacífica, sostenible y conforme al derecho internacional.
En el mismo posicionamiento, la Secretaría de Relaciones Exteriores informó que, por conducto de la Embajada de México en Venezuela, se mantendrá en permanente comunicación con las personas mexicanas residentes en ese país para asistirles de cualquier forma necesaria, y recomendó a dichas personas permanecer atentas a la información que se genere en las próximas horas y comunicarse a los canales de emergencia disponibles.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, reforzó esta postura al citar textualmente el artículo 2, párrafo 4, de la Carta de las Naciones Unidas: “Los Miembros de la Organización, en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado”.

En la región, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que “los bombardeos en territorio venezolano y la captura de su presidente han traspasado una línea inaceptable”, al considerar que estos actos representan “una grave afrenta a la soberanía de Venezuela” y un “precedente extremadamente peligroso para toda la comunidad internacional”.
Desde Colombia, el presidente Gustavo Petro escribió en su cuenta de X: “En este momento bombardean Caracas. Alerta a todo el mundo han atacado a Venezuela”, y posteriormente el Gobierno colombiano rechazó cualquier acción militar unilateral que pueda agravar la situación o poner en riesgo a la población civil, además de anunciar medidas preventivas para proteger a la población y preservar la estabilidad en la frontera colombo-venezolana.

Por su parte, el Gobierno de Venezuela denunció una gravísima agresión militar contra su territorio y su población, declaró el estado de Conmoción Exterior en todo el país y anunció la activación de planes de defensa nacional, así como la presentación de denuncias ante la Organización de las Naciones Unidas y otros organismos internacionales.
En Estados Unidos, la fiscal general Pam Bondi informó que Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron imputados en el Distrito Sur de Nueva York por cargos que incluyen conspiración narcoterrorista y conspiración para importar cocaína, y afirmó que enfrentarán la justicia estadounidense.
A estos posicionamientos regionales se sumó el del presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, quien informó que su administración realiza un seguimiento exhaustivo de los acontecimientos en Venezuela y llamó a la desescalada y a la responsabilidad, reiterando la necesidad de respetar el Derecho Internacional y los principios de la Carta de las Naciones Unidas. El Ministerio de Exteriores español señaló que su embajada y consulados en Caracas permanecen operativos.
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