Me invade una sensación particularmente extraña al ver a Kevin Spacy, dar un discurso de cómo la gente no quiere más una democracia en el videojuego Call of Duty: Advanced Warfare. Esta sensación viene de enterarme que Bobby Kotick, ex CEO de Activision-Blizzard (Compañía responsable de crear la franquicia Call of Duty) intercambiaba conversaciones con Jeffrey Epstein sobre microtransacciones en los videojuegos.
Esto ha sido revelado junto con el nuevo volumen de documentos liberados por el departamento de justicia de los Estados Unidos.
Kotick aparece alrededor de 300 veces en la base de datos de la información proporcionada por el Departamento de Justicia. Algunos de estos emails nos revelan que ambos tenían una relación mucho más allá de simples conocidos.
Quizás la pieza más interesante, es un correo en el que Jeffrey Epstein, Bobby Kotikc y alguien llamado Pablos Holman, intercambian ideas sobre micro transacciones en un texto que data del 2013.

Jeffrey Epstein
En este correo, podemos leer a Bobby Kotick, mencionando la importancia de las “recompensas en el mundo real” como minutos de tiempo aire y puntos de Apple. A esto, Pablos Holman responde: “me encanta la idea de adoctrinar niños a una economía”.
Muchos expertos y psicólogos han advertido el peligro de los instrumentos que usan las compañías para convencer a los niños a permanecer pegados a la pantalla y gastar dinero, pero a la luz de las pruebas de la relación del ex CEO de Activision-Blizzard con el predador sexual más grande de la historia moderna, esto toma un giro mucho más siniestro.
La interacción entre Kotick y Epstein tampoco se limitó a una discusión ocasional sobre micro transacciones, también se puede leer en varios textos que ambos se coordinaban para reunirse y en algunos de estos, también se menciona la presencia de chicas.
Hay un dicho que dice: si el río suena, agua lleva y el río de Activision-Blizzard ha estado sonando por bastante tiempo. Muestra de ello, son las imágenes que una investigación de la revista de videojuegos Kotaku, que reveló que empleados de Activision-Blizzard habían apodado una habitación como “la habitación Cosby” en la Blizzcon 2013. Esto, en honor al Criminal Bill Cosby, que estuvo preso por agresión sexual.
Esta habitación correspondía a Alex Afrasiabi, quien fue demandado por acoso sexual el 2021.
En la foto de la famosa habitación Cosby, también aparece Jesse Mc.Cree, quien habría inspirado el nombre de el famoso vaquero de Overwatch y también acusado de acoso sexual. Eventualmente Jesse Mc.Cree sería despedido y el vaquero cambiaría su nombre.
La demanda contra Activision-Blizzard no solamente apuntaba a desarrolladores que abusaban de su poder para acosar y discriminar dentro de la empresa, también hacía responsable a Bobby Kotick, quien, argumentaba, sabía de los incidentes y no había hecho nada al respecto.
En una carta firmada por 1300 empleados de la compañía, pedían la renuncia de Kotick, quien según empleados de Activision-Blizzard, había protegido activamente a acosadores.
Más grave aún es que en 2006, Bobby Kotick dejó un mensaje a una de sus asistentes amenazándola con quitarle la vida. El pleito legal se resolvió fuera de las cortes y el magnate declaró que se disculpó inmediatamente argumentando que no fue nada más que una exageración de su parte.
Desafortunadamente, las acusaciones no terminan ahí, Activision-Blizzard también fue demandada por supuestamente orillar a una de sus empleadas a quitarse la vida en 2017. El litigio argumenta que el acoso sexual de compañeros de trabajo que estuvieron mostrando una imagen íntima de la víctima la llevó a cometer el acto.
También acusa a Greg Restituito, jefe de la víctima y con quien mantenía relaciones íntimas, de mentir sobre su relación, además de destruir posibles evidencias al borrar los archivos de su celular.
A la luz de todos estos incidentes es inevitable pensar que la relación entre Kotick y Epstein no es meramente superficial. En un contexto donde el Departamento de Justicia de los Estados Unidos ha hecho hasta lo imposible por ocultar la identidad de los implicados en el escándalo más grande de la Casa Blanca, lo único que podemos hacer es confiar en nuestro sentido común.
En un retorcido guiño del destino, la cara de Kevin Spacey, expulsado de Hollywood por acusaciones de acoso sexual, cierra una historia casi circular. Comienza con la relación de Bobby Kotick, ex CEO de Activision-Blizzard y uno de los más grandes escándalos de tráfico humano en el mundo y pasa por Donald Trump, también implicado en el caso Epstein, quien está empeñado en destruir la democracia más duradera y estable del mundo.
La historia de estos tres hombres poderosos no es la misma, pero definitivamente rima.

