¿Qué es eso que llaman erotismo? ¿Cómo integrarlo exitosamente en nuestra vida amorosa?

Por Estela Calapiz. Península 360 Press [P360P]

La palabra erotismo se origina del griego eros, hace referencia al Dios Eros el de la sensualidad, el deseo y placer sexual. Se asocia a las conductas de atracción entre dos o más seres. El erotismo involucra a la persona de forma íntegra: física –Los cinco sentidos- y psicológicamente, en la que se expresa para sí y los demás, sus deseos, fantasías y sentimientos más íntimos. Lenguaje que se compone de sensaciones y estímulos cálidos que estremecen la epidermis, en el que interviene el amor (no siempre) y el deseo, el intercambio de miradas, palabras, gestos y señas que indican al otro que se está dispuesto-a, para llegar a la relación sexual.

Toda conducta que represente una fuente de placer sexual para la persona puede considerarse una sensación erótica, esta puede ser provocada con el propio cuerpo, el de la pareja u objetos externos como juguetes, plumas, líquidos, cremas, etc. para mejorar la experiencia.

De acuerdo con los sexólogos, no existe una práctica determinada como normal o anormal cuando se trata de erotismo y sexualidad. La respuesta ante un estímulo erótico depende de los deseos y las fantasías de las personas; algo que es placentero para unos, puede llegar a ser hasta doloroso y abominable para otros. Por lo tanto, pienso que es responsabilidad de cada uno de nosotros definir que es o no erótico y agradable, comunicarlo y ser honestos en el momento de dichas prácticas para mantener nuestra integridad física y psicológica.

El erotismo es una forma de re-descubrirnos a través del placer

Las prácticas eróticas nos acercan a nosotros mismos y al otro de una forma única ya que es en la intimidad donde afloran aquellos rasgos de la personalidad que generalmente se mantienen ocultos o privados.

Es indispensable conocer nuestros límites y respetar los de la pareja para que la práctica del erotismo sea placentera, duradera y constante. “Hablando se entiende la gente” una buena comunicación tanto con uno mismo como con la pareja es clave para que podamos explotar ese potencial erótico que nos caracteriza.

Desarrollar una identidad erótica es vital para el bienestar psicológico del individuo.

¿De qué se nutren las fantasías sexuales, y cómo evolucionan?

Un fantasía erótica o sexual es una representación mental centrada en el erotismo o en el sexo. Las fantasías pueden ser la sublimación de deseos que se quieren tener en la realidad. Las fantasías sexuales son propias de cualquier género.

Las mujeres comienzan a fantasear en la infancia, con ideas más románticas o sensuales, evolucionando con el paso del tiempo a ideas más sexuales[1].

El desarrollo de las fantasías parece estar muy relacionado con el desarrollo sexual, y a su vez, con las experiencias que se van viviendo, la cultura y las informaciones que se dan, lo más importante es darse permiso a fantasear, libre de culpas, censuras, vergüenzas o miedos. No hay fantasía sexual mala siempre que funcione. Si la fantasía es capaz de activarte, de sugerirte, de hacerte sentir placer, esa fantasía funciona.

Sin embargo, en determinadas ocasiones las fantasías pueden ser peligrosas o pueden dificultar la intimidad de la persona, Wendy Maltz, las denominafantasías trampa. 

Estas fantasías negativas suceden cuando está en contradicción con la realidad de la persona o cuando la fantasía hace perder el sentido de control de la persona que la está viviendo, éstas surgen de traumas no resueltos o conductas negativas.

Algunas fantasías sexuales favoritas:

1. Los tríos, es decir, el sexo con tres personas a la vez, o incluso las orgías, que implican sexo en grupos más grandes, suelen ser tradicionalmente las fantasías favoritas. Dentro de los tríos, suelen preferir el de un hombre con dos mujeres, si bien también está la opción de dos hombres con una mujer o incluso tres hombres o varios géneros.

2. Placer a remoto. Significa ver a su pareja masturbándose.

3. El voyerismo en algunos tiempos fue concebido como una parafilia. Ahora se considera que no todo comportamiento voyeurístico es parafílico, no las todas las parafilias pueden considerarse patológicas por sí mismas. Todo dependerá del grado de interferencia en la vida sexual y no sexual de la persona, y del posterior malestar o deterioro de ésta. El anhelo de observar a otras personas en contextos sexuales es muy frecuente, y no puede ser considerado anómalo en sí mismo. Estas conductas pueden comenzar en la época adolescente o a principios de la vida adulta. Sin embargo, si durante el transcurso de este se convierte en patológico, la persona acaba invirtiendo un tiempo considerable en la búsqueda de oportunidades para mirar a otros; obstruyendo el resto de responsabilidades o actividades diarias. (Si quieren saber más de este tema busquen parafilias sexuales ya que no es el tema de este artículo)

3. Sexo anal.

4. Role playing. Disfrazarse, adoptar un rol o jugar a ser desconocidos son algunas de las múltiples posibilidades que ofrece el role playing.

5. Bondage. Atados de pies y manos.

6. Vestirse de hombre o de mujer, usar antifaz. Cubrir los ojos.

Por lo tanto, debemos saber que:

1. La sexualidad la activamos con la mente. Cuando sentimos esa atracción poderosa hacia alguna persona debemos actuar y hacérselo saber o demostrarlo de la forma más de acuerdo con nuestra cultura y el ambiente en el que vivimos, por ejemplo hacer una cita en un lugar adecuado a la ocasión y en el momento adecuado; expresar nuestros sentimientos para tener un acuerdo mutuo de llegar a la intimidad sexual ¡Nunca forzar la situación! Si no somos correspondidos -ya en nuestra intimidad- podemos usar el potencial que nos brinda la capacidad de fantasear utilizando algunos juguetes (hay muchos en el mercado). Al respecto debes saber que estos nunca sustituirán el contacto con la pareja para tener un orgasmo <aunque lo pareciera>.

2. Desear y sentirse deseado mejora la autoestima y el atractivo personal. En el caso de fantasear en pareja, crear juegos sexys de común acuerdo y evitar las críticas negativas hacia la pareja o hacia uno mismo, evitar también actitudes puritanas falsas o las comparaciones con antiguas parejas (ya sea que sólo lo piensen). Dejar cualquier comentario hasta que el encuentro haya pasado. Pueden ser comentarios cuidadosos de cómo nos hubiera gustado si… o que cosas no me gustaron y qué podemos cambiar. <Pero antes de esto hablar de lo que si disfrutaron>. Hablar de ensayar posibles prácticas futuras nos ayudará a superar algunas limitaciones del presente y para mejorar en el futuro.

3. Recuerden que las fantasías son creaciones personales y como tales, pueden modificarse como se quiera, adaptándolas a los gustos y necesidades personales. Cuanto más se practica, más sencilla será la respuesta sexual y el placer.

4. Las fantasías sexuales pueden convertirse en patológicas cuando empiezan a realizarse y afectan a la vida del individuo o son su única forma de relacionarse y de querer llegar al orgasmo.

Para concluir los invito a abrirse al amor

Más allá de erotismo y si amamos de verdad a nuestra pareja debemos saber que:

El encuentro más íntimo entre dos personas no es el sexual, es el desnudarnos emocionalmente. Un intercambio que se produce cuando se vence el miedo y nos damos a conocer al otro tal y como somos en cada una de nuestras vertientes.

No es fácil de lograr. De hecho, un “desnudo emocional” no es algo que se consiga a la ligera ni con cualquiera. Hace falta tiempo, fuerza y ganas de escuchar, sentir y abrazar emociones. Llegar al conocimiento de uno mismo y el del otro.

El desnudo emocional comienza por uno mismo. Es muy importante que las personas nos identifiquemos con lo que sentimos y nos demos cuenta de cómo nos sentimos, si estamos cómodos o incómodos, qué pensamos y cómo podemos utilizar nuestras emociones al servicio de nuestros pensamientos.

Si queremos tener relaciones más significativas, es importante que nos detengamos a mirar al pasado y a sanar las heridas emocionales de nuestra infancia.

Los escenarios emocionales ideales para el “desnudo emocional” son aquellos en los que prevalece la escucha verdadera, desde el interior, desde el corazón, la empatía y la inteligencia emocional. Escenarios en los que se potencie la comunicación y la comprensión con una gran base de respeto, paciencia y tolerancia.

Solo así lograremos crear un ambiente emocionalmente distendido en el que realmente pueda darse un verdadero y genuino encuentro íntimo que implique: el desnudo de los miedos, de las inseguridades y de la verdad emocional.


[1] Wendy Maltz  terapeuta sexual, en su libro “El mundo íntimo de las fantasías sexuales femeninas”

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