
Un trabajador de la construcción fue detenido la mañana del miércoles por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) al salir de su vivienda en Redwood City para llevar a su hijo de dos años a la guardería, en un operativo que, según el testimonio de su esposa concedido a Península 360 Press, dejó al menor solo dentro del vehículo mientras los agentes esposaban a su padre.
El caso ocurre apenas unos meses después de que autoridades del Condado de San Mateo y de Redwood City reiteraran públicamente que las agencias locales no colaboran con ICE en la aplicación de las leyes federales de inmigración, al tiempo que ampliaron recursos legales y comunitarios para apoyar a las familias inmigrantes.
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De acuerdo con el relato de la esposa, el operativo ocurrió alrededor de las 7:50 de la mañana, cuando su esposo salía de casa rumbo a la guardería.
“A mi esposo lo agarraron, lo esposaron y dejaron al niño allí en la camioneta”, narró.
Fue una vecina, que observó lo ocurrido a través de las cámaras de seguridad de su vivienda, quien salió para verificar que el menor estuviera bien.
“Ella les preguntó a los oficiales si el niño estaba bien. Le dijeron que sí. Entonces lo desabrochó, lo cargó y le preguntó a mi esposo si confiaba en que ella se quedara con el niño. Él dijo que sí”, explicó.
La mujer señaló que gracias a esa intervención pudo recoger posteriormente a su hijo y llevarlo a la guardería antes de comenzar la búsqueda de asistencia legal.
Según su testimonio, un vecino había observado desde las 6:00 de la mañana una camioneta negra estacionada cerca de la vivienda.
“Era una camioneta negra Tahoe. No traía ningún letrero de ICE ni nada. Ellos iban vestidos normales; solamente traían un chaleco, pero tampoco decía ICE”, aseguró.
Horas después, alrededor de las 11:00 horas, logró hablar por teléfono con su esposo.
Le contó que, tras ser detenido, fue trasladado primero a un estacionamiento de Costco, donde había otras cuatro o cinco camionetas con agentes federales.
“Ahí ya estaba otro muchacho de Guatemala que también acababan de detener y después se los llevaron a San Francisco”, relató.
Posteriormente fue transferido a un centro de detención en Bakersfield, donde permanece bajo custodia migratoria.
La esposa explicó que desde el centro de detención le han solicitado enviar dinero para poder realizar llamadas telefónicas y adquirir alimentos.
“Me está pidiendo que le envíe dinero para las llamadas y dinero para la comida”, comentó.
La familia ya cuenta con representación legal: “La abogada me ha dicho que va todo bien porque él no tenía ningún crimen, ningún delito. No tenían por qué haberlo agarrado”, afirmó.
También aseguró que su esposo carece de antecedentes penales, trabaja en la construcción y este mismo año presentó su declaración de impuestos.
“Pensamos que por eso fue que ICE dio con su dirección, porque es donde él recibe todo lo relacionado con sus impuestos”, señaló.
La detención también ha dejado secuelas emocionales en la familia: “Mis hijos están tristes, están como traumados”, dijo.
Sobre el menor de dos años, explicó que al día siguiente de los hechos la maestra de la guardería le informó que el niño se negaba a comer.
“Todavía no habla bien, pero dice ‘papá, carro, yu-yu’. Así les dice a las maestras que a su papá se lo llevaron los policías”, contó entre la preocupación.
Antes de concluir la entrevista, la mujer envió un mensaje a otras familias inmigrantes: “Que tengan más cuidado, porque uno que hace las cosas bien, que paga impuestos, que hace sus ‘taxes’… nunca pensamos que fuera a pasar algo así”, expresó.
La detención ocurre en un momento de creciente preocupación entre las comunidades inmigrantes de California por el incremento de los operativos migratorios.
En febrero pasado, durante un foro comunitario realizado en Casa Círculo Cultural, autoridades del Condado de San Mateo, la Oficina del Sheriff, el Departamento de Policía de Redwood City y representantes municipales reiteraron que las agencias locales no colaboran con ICE en la aplicación de las leyes federales de inmigración, en cumplimiento de la Ley de Valores de California (SB 54).
En ese encuentro también recordaron que el condado destinó 7 millones de dólares para fortalecer servicios legales y programas de apoyo comunitario dirigidos a inmigrantes, además de promover líneas de respuesta rápida para verificar operativos migratorios y canalizar asistencia jurídica.
Las autoridades insistieron entonces en que el miedo no debe impedir que los residentes denuncien delitos o soliciten ayuda de los servicios de emergencia, al reiterar que la seguridad pública depende de la confianza entre la comunidad y las instituciones locales.
La detención del trabajador de Redwood City ocurre además en un contexto nacional marcado por el endurecimiento de la política migratoria federal. Organizaciones civiles han documentado un aumento de operativos del ICE en distintas ciudades del país y han advertido sobre el impacto que estas acciones tienen en familias con hijos ciudadanos estadounidenses o menores de edad.
Mientras tanto, la esposa del trabajador permanece a la espera de conocer el futuro migratorio de su esposo, al tiempo que intenta explicar a sus tres hijos por qué su padre no regresó a casa después de salir, como cada mañana, rumbo a la guardería.
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