
La virtual victoria de Abelardo de la Espriella en la segunda vuelta presidencial de Colombia no sólo marca un giro político hacia la derecha en uno de los países más influyentes de América Latina, también ha vuelto a poner bajo los reflectores una carta enviada por 11 congresistas demócratas estadounidenses, quienes pidieron a la administración de Donald Trump investigar los antecedentes del ahora presidente electo y abstenerse de intervenir en la política colombiana.
La misiva, fechada el 17 de junio y encabezada por el congresista Jesús “Chuy” García, fue enviada al secretario de Estado, Marco Rubio; al secretario del Tesoro, Scott Bessent, y al fiscal general interino, Todd Blanche. En ella, los legisladores expresaron su “profunda preocupación” por el respaldo público que Trump y otros republicanos habían dado a De la Espriella durante la campaña presidencial.
Cuatro días después, este domingo 21 de junio, el abogado y empresario conservador se impuso en una de las elecciones más cerradas de la historia reciente de Colombia, al obtener cerca del 49.7 por ciento de los votos frente al 48.7 por ciento del senador de izquierda Iván Cepeda, con más del 99 por ciento de las mesas escrutadas por la National Civil Registry. Sin embargo, el resultado oficial se obtendrá una vez que se resuelvan las impugnaciones que pudieran resultar.
La autoridad electoral colombiana mantuvo la tendencia favorable a De la Espriella durante toda la noche electoral, aunque Cepeda y sectores cercanos al presidente Gustavo Petro solicitaron revisar algunas actas y denunciaron posibles irregularidades.
La virtual victoria representa el regreso de la derecha al poder después del gobierno de Petro y consolida el ascenso político de un personaje que hasta hace pocos años era conocido principalmente por su carrera como abogado penalista y comentarista mediático.
“Esta injerencia resulta particularmente alarmante dado el historial del señor De la Espriella”, señala la carta enviada por los congresistas estadounidenses, quienes sostienen que Trump y varios legisladores republicanos respaldaron abiertamente al candidato colombiano durante la contienda.
Los legisladores afirman que el presidente estadounidense llegó incluso a sugerir que Colombia podría perder el apoyo de Washington si De la Espriella no resultaba electo, una postura que consideran incompatible con los principios de soberanía y no intervención.
“En lugar de hacer campaña por él, nuestro gobierno debería estar examinando sus vínculos con una organización designada como terrorista y con un acusado de lavado de dinero, así como posibles irregularidades financieras relacionadas con empresas y transacciones inmobiliarias en Florida”, escribieron.
La carta dedica buena parte de sus cuatro páginas a enumerar señalamientos públicos contra el ahora presidente electo, entre los cuales menciona sus vínculos profesionales con Alex Saab, empresario cercano al presidente venezolano Nicolás Maduro y acusado en una corte federal del sur de Florida por presunto lavado de dinero.
Asimismo, recuerda que De la Espriella ha mantenido relaciones con antiguos líderes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), organización paramilitar designada por Estados Unidos como grupo terrorista extranjero desde 2001 y responsable de masacres, desapariciones forzadas, desplazamientos y narcotráfico.
Los congresistas también señalan que el político conservador ha sido un defensor público de algunos líderes paramilitares y que se ha opuesto al acuerdo de paz firmado en 2016 entre el gobierno colombiano y las antiguas FARC.
Otro de los puntos destacados es el origen de su fortuna, luego de que los legisladores afirman que existen “preguntas significativas” sobre la procedencia de sus recursos y mencionan acusaciones de antiguos clientes, así como la existencia de al menos 14 empresas registradas en Florida vinculadas a él y a su esposa, además de diversas adquisiciones inmobiliarias millonarias cuyo financiamiento, aseguran, no está completamente claro.
“Es posible que los activos de De la Espriella en Estados Unidos hayan sido adquiridos legalmente, pero sus vínculos con Alex Saab y figuras paramilitares, las transacciones sospechosas que involucran el posible flujo de fondos ilícitos hacia Estados Unidos y otras acusaciones creíbles de conducta criminal justifican un escrutinio e investigación significativos por parte de nuestro gobierno”, afirmaron.
La carta concluye con un llamado directo a la Casa Blanca para respetar la soberanía colombiana.
“Nuestro gobierno debe respetar, no socavar, la democracia y la soberanía de nuestros vecinos en la región”, subrayan los legisladores.
Además de García, el documento fue firmado por Greg Casar, Maxwell Frost, Jonathan Jackson, Pramila Jayapal, Summer Lee, Mike Quigley, Delia Catalina Ramírez, Jan Schakowsky, Rashida Tlaib y Nydia Velázquez.
El documento cuenta además con el respaldo del Grupo de Trabajo Latinoamericano (LAWG), Just Foreign Policy, la Red de Liderazgo Religioso de Chicago sobre América Latina (CRLN), la Oficina Maryknoll para Asuntos Globales y el Centro de Investigación Económica y Política (CEPR), entre otras organizaciones.
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