21.7 C
Redwood City
Friday, November 6, 2026
spot_img

Las mentiras de Trump provocaron el “Tsunami azul”

El pueblo estadounidense mandó un mensaje fuerte y claro en las elecciones de mitad de término: los republicanos no están haciendo bien su trabajo. Con victorias históricas como la de Texas, los demócratas se consolidan con la mayoría en ambas cámaras del Congreso. Los votos aún se siguen contando, pero es claro que las promesas rotas del presidente Donald Trump han tenido consecuencias devastadoras para todo el partido. 

En un post en la red social X, el vicepresidente JD Vance declaró que: “La razón por la cual perdimos, es la guerra. El mismo presidente lo dijo también anoche”. Esta  declaración omite un punto crucial, una promesa central de Donald Trump durante su campaña presidencial fue “no más guerras”. Incluso, una parte importante de su discurso inaugural en 2025 la dedicó a declarar que: “Mediremos nuestros triunfos no solo por las batallas que ganamos, sino también por las guerras que terminamos y quizás, más importante aún, las guerras en las que nunca nos inmiscuimos”. 

Donald Trump también criticó constantemente las decisiones de la administración Biden en el conflicto entre Ucrania y Rusia diciendo que “esa guerra no hubiera ocurrido si yo fuera presidente”. También mintió cuando dijo que resolvería este conflicto en unos cuantos días, que aunque totalmente alejado de la realidad, fue una declaración que dio esperanzas a muchos de sus votantes de que se dejarían de gastar recursos en un conflicto que sentían, no le incumbe al país. 

Producto de esta promesa rota, también pisoteó el compromiso de mejorar las condiciones económicas para la clase trabajadora. El conflicto en Irán trajo consigo un esperado aumento en el precio de los hidrocarburos, lo cual afectó directamente a los bolsillos de los estadounidenses. No solo el trabajo y estabilidad de quienes dependen del diesel como transportistas y granjeros se vió afectado, los precios de las mercancías que estos trabajadores cultivan y transportan, subió de precio. 

Para rematar, cuando Trump se vio acorralado por las preguntas de los periodistas sobre el aumento de los precios (también consecuencia de los aranceles ilegales establecidos por su administración), declaró que la palabra asequibilidad (affordability) era una “conspiración de los demócratas”. 

Estas declaraciones se hacen aún más indignantes cuando Trump mismo declaró en su discurso inaugural que “dirigiría a su gabinete para usar los grandes poderes a su disposición para derrotar la inflación récord, bajar costos y precios”. 

Basta con salir al supermercado para comprobar que esa promesa no se cumplió, pero también tenemos las cifras; según el Buró de Estadísticas de Trabajo de los Estados Unidos, la inflación pasó de 3.0 por ciento en septiembre de 2025 a 3.7 por ciento en septiembre de 2026. 

Los precios también se dispararon debido a la guerra comercial que Donald Trump inició con sus aliados comerciales más fuertes. Después de años de cooperación comercial y de un tratado de libre comercio con México, el mandatario inició una serie de arremetidas contra las exportaciones provenientes de este país. Para poner en contexto lo que esto significa, según cifras del gobierno mexicano, las exportaciones hacia Estados Unidos ascienden a 65,901 millones de dólares durante el 2026. 

Quizás la mentira más palpable y evidente es que su nueva política migratoria solo afectaría a “criminales” y “aliens peligrosos”. A lo largo de estos dos años hemos escuchado a votantes latinos arrepentirse amargamente de entregar el voto al actual presidente. La conclusión de quienes apoyaron a los republicanos mientras estaban frente a la urna era esta; “yo no soy ilegal, por lo tanto, no tengo nada que temer”. 

Después de que la Suprema Corte diera luz verde a los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) para detener a personas con base en su raza, idioma o lugar de trabajo, muchos latinos se dieron cuenta del error que cometieron. 

No es que todas las personas detenidas por ICE fueran llevadas a campos de detención de migrantes, pero la violación a la presunción de inocencia y la violencia con la que los agentes federales se conducen son evidentes. 

Y es que también se han reportado condiciones inhumanas dentro de estas instalaciones, desde falta de atención médica de emergencia hasta falta de alimentos. Diferentes medios reportan que la cifra asciende a entre 55 y 60 muertes; sin embargo, sin reportes confiables por parte de la administración Trump, la verdad queda a medias. 

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha denunciado las muertes de mexicanos dentro de estos centros de detención y anunció que se llevará a cabo un proceso legal para exigir respuestas sobre lo sucedido. 

Para muchos latinos en Estados Unidos, esto ha sido la gota que ha derramado el vaso; no se trata de deportar, no se está atrapando a “delincuentes”, se trata de hacer del odio y la crueldad una herramienta política. 

Ni una economía más fuerte, ni menos guerras, ni calles más seguras: la administración Trump ha fallado en cada una de sus promesas y los votantes estadounidenses salieron a las urnas para mandar un mensaje: ya no creemos en tus mentiras. 

More from the author: EE.UU. refugia a Flávio Bolsonaro mientras encierra a trabajadores migrantes

Hans Leguízamo
Hans Leguízamo
Audio and video coordinator for Peninsula 360 Press. Sociologist and researcher specializing in electronic entertainment, video games and consumer rights.