
Un nuevo programa del condado de San Mateo está transformando la forma en que se atienden los casos de violencia doméstica, al integrar a defensores especializados junto a la policía desde el primer momento en que se recibe una llamada al 911.
La iniciativa, conocida como Equipo de Respuesta de Emergencia ante la Violencia Doméstica (DVERT), busca intervenir en las horas más críticas tras un incidente, cuando las víctimas suelen sentirse abrumadas y sin claridad sobre qué hacer.
“Sufría maltrato físico cada uno o dos días. No tenía trabajo y tenía que estar en casa a las 5 de la tarde; no podía hacer nada sin su permiso. Sus amigos me seguían a todas partes”, relató una mujer de 27 años que logró salir de una relación abusiva.
Cuando decidió acudir a la policía, el miedo le impedía incluso responder con claridad. Fue entonces cuando conoció a una defensora.
“Me hizo sentir cómoda y no me hizo sentir como si fuera una víctima más a la que tenía que ayudar”, recordó.
El programa piloto coloca a defensores de la organización sin fines de lucro CORA (Community Overcoming Relationship Abuse) junto a agentes de policía en ciudades como Daly City, San Mateo y en áreas atendidas por la oficina del Sheriff, como North Fair Oaks.
“Si no sabes qué recursos hay disponibles, no sabes qué pedir. Les digo a las personas: ‘No tienen que decidir nada ahora mismo’. El simple hecho de saber que hay alguien ahí puede marcar la diferencia”, explicó Kayla Adams, defensora que trabaja directamente con el Departamento de Policía de San Mateo.
El modelo responde a una necesidad urgente identificada por el Grupo de Trabajo sobre Violencia Doméstica del condado, en un contexto donde más de 10 mil residentes se ven afectados cada año por este tipo de violencia.
“La violencia doméstica ha afectado a mi propia familia. Sé lo difícil que es pedir ayuda, sobre todo en esos primeros momentos. Este programa garantiza que las sobrevivientes no estén solas: ni en el lugar de los hechos, ni en el juzgado, ni en los días y semanas posteriores”, afirmó la presidenta de la Junta de Supervisores, Noelia Corzo.
El programa fue autorizado en junio de 2024 con una inversión de hasta un millón de dólares provenientes de fondos de la Medida K, y se extenderá hasta 2026.
Su implementación también ocurre tras un año crítico: en 2023, cinco mujeres murieron en el condado en casos vinculados a violencia doméstica, lo que impulsó a las autoridades a reforzar la respuesta institucional.
Así funciona el programa: cuando se recibe una llamada por violencia doméstica, un defensor es enviado junto con la policía. Una vez que la escena es segura, el especialista se acerca a la víctima para ofrecer apoyo inmediato, recursos y acompañamiento.
“Al proporcionar acceso inmediato y en el lugar de los hechos a servicios de asesoramiento y recursos, este programa ayuda a cerrar esa brecha crucial”, señaló el jefe de policía de Daly City, Cameron Christensen.
“Las investigaciones y la experiencia demuestran que la disposición de una persona que ha sufrido un abuso a recurrir a los servicios de apoyo suele disminuir con el paso del tiempo, mientras que la compleja dinámica del abuso puede inhibir la capacidad de la víctima para buscar ayuda”, agregó.
Para las defensoras, las primeras 24 a 48 horas son decisivas.
“Estás planificando tu seguridad para las próximas 24 a 48 horas. ¿Tienes a dónde ir? ¿Tienes comida? ¿Tienes ropa? ¿Están tus hijos contigo?”, explicó Taylor Zajonc, quien trabaja con el Departamento de Policía de Daly City.
El acompañamiento puede extenderse más allá de la emergencia, incluso hasta el proceso judicial.
“El simple hecho de que alguien te acompañe es importante. Estás dejando a alguien en manos de desconocidos en uno de los peores momentos de su vida”, dijo Zajonc.
En algunos casos, ese apoyo marca la diferencia. La mujer que una vez fue obligada a portar una cámara para ser vigilada hoy vive con su familia y estudia para convertirse en asistente legal, mientras su agresor permanece detenido.
“Tenía la esperanza de que las cosas mejoraran y el abuso cesara. Arriesgué mi seguridad para sacar la verdad a la luz”, expresó.
Aunque no todas las historias tienen un cierre inmediato, las defensoras coinciden en que devolver a las víctimas la capacidad de decidir es fundamental.
“¿Qué esperas de todo esto? ¿Cómo quieres que sea tu vida? Quiero que tomes las decisiones que tengas que tomar, porque a muchas víctimas se les ha arrebatado la capacidad de elegir”, concluyó Zajonc.
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