Al sur de la Ciudad de México hay un lugar muy especial, la alcaldía Tláhuac. Es en esta demarcación donde hace trece años un grupo de amigos comenzó lo que se convertiría en el Taurina Fest, un espacio en la periferia para las bandas independientes.

Tito Silva, Rodolfo Rosas, Juan Piñeiro y Abraham Gabriel son los fundadores de este colectivo que se dio cuenta de la necesidad de los jóvenes de Tláhuac de contar con un espacio propio y que no estuviera a decenas de kilómetros de su hogar.

La edición de 2026 del Taurina Fest, celebrada el 6 de junio, reunió a bandas de toda la Ciudad en una declaración de férrea autogestión y con la convicción de que el talento se encuentra en todos los rincones de la ciudad.


Con once bandas invitadas, el festival no tuvo ni un momento de silencio y desde las seis de la tarde, el volcán Xaltepec se estremeció en sus cimientos con la furia de las bandas invitadas que incluyeron gritos de crítica contra las condiciones económicas en las que la juventud de México enfrenta la vida, hasta las injusticias en el mundo.


Weyes, Lowent, Perra Brava, TristeFeliz, Cortelui, El desierto, Manhattan, Grito exclamación y Laxantes fueron las bandas que oscilando entre rock y punk llamaron a los espectadores a avivar el fuego de la música independiente.
Entrada la noche, la legendaria Jessy Bulbo también hizo acto de presencia para deleite de un público intergeneracional. Desde aquellos que la escucharon desde el milenio pasado hasta quienes la acaban de descubrir, todos brincaron al ritmo de sus más famosas canciones.

Para coronar la noche, Taurina, la banda integrada por organizadores del festival y la razón del peculiar nombre del evento, hizo acto de presencia con su rock alternativo que recordó a los presentes cómo inició todo.



El espectáculo de música en vivo terminó con la banda Laxantes, que fue acompañada por un espectáculo de pirotecnia tradicional originaria del pueblo de Santiago Zapotitlán. Este espectáculo, al que se le conoce como “quema de torito”, cerró poéticamente el show, pues es a la vez una alusión al nombre de la banda, Taurina, así como un homenaje a las raíces de uno de los pueblos originarios de Tláhuac.

El esfuerzo del equipo de Taurina Fest es de reconocerse, no solo por ofrecer un evento de tanta calidad en la tierra que antes fue chinampa, sino que también debe celebrarse la iniciativa de reunir bandas independientes para demostrar que no todo ocurre en el centro de la ciudad.
También te puede interesar: CNTNTS hace Hot Pop para bailar desde la Ciudad de México

