
Los residentes del Área de la Bahía están un paso más cerca de contar con una ruta de ferry totalmente eléctrica entre Berkeley, San Francisco y Larkspur, luego de que el gobernador Gavin Newsom certificó el proyecto para un proceso judicial acelerado que busca reducir posibles demoras provocadas por litigios ambientales.
La certificación fue concedida bajo la Ley del Senado 149 y se aplica al proyecto desarrollado por la ciudad de Berkeley y el Servicio de Ferry de la Bahía de San Francisco.
Si bien la medida no inaugura todavía la ruta ni sustituye la evaluación ambiental, establece un procedimiento más rápido para resolver impugnaciones judiciales relacionadas con la Ley de Calidad Ambiental de California, conocida como CEQA.
El proyecto reemplazará el antiguo muelle municipal de Berkeley, cerrado desde hace años, por una estructura de doble uso que ofrecerá acceso recreativo y permitirá operar ferris eléctricos hacia las terminales de San Francisco y Larkspur.
De acuerdo con el Servicio de Ferry de la Bahía de San Francisco, se contempla construir un muelle de mil 80 pies, un rompeolas de 400 pies, pasarelas accesibles para personas con discapacidad e infraestructura para recargar embarcaciones de cero emisiones.
Cuando opere en su totalidad, se estima que el servicio retirará aproximadamente 19 mil millas de tránsito vehicular cada día de las carreteras del Área de la Bahía, lo que ofrecería una nueva alternativa a quienes actualmente cruzan la región en automóvil.
La ruta también conectará el este de la bahía con San Francisco y el condado de Marin, mientras el espacio recreativo permitirá recuperar para el público una parte de la costa de Berkeley.
Newsom certificó el proyecto mediante las herramientas de simplificación judicial incluidas en un paquete estatal de infraestructura.
“Este proyecto demuestra lo que es posible cuando múltiples beneficios se combinan para crear algo excepcional que responda a las necesidades de la comunidad”, señaló Samuel Assefa, director de la Oficina de Uso del Suelo e Innovación Climática del gobernador.
La administración estatal sostiene que el ferry reducirá la contaminación y los costos asociados con sus efectos sobre la salud, además de ahorrar tiempo y dinero a quienes enfrentan diariamente los congestionamientos del Área de la Bahía.
El anuncio ocurrió en medio de una disputa entre California y el gobierno federal por las normas aplicables a las emisiones de barcos y otras embarcaciones que operan en puertos del estado.
La Cámara de Representantes aprobó dos resoluciones para dejar sin efecto decisiones de la Agencia de Protección Ambiental que permiten a California aplicar normas propias a los buques atracados y a las embarcaciones comerciales portuarias.
Los impulsores republicanos de las resoluciones argumentan que esas regulaciones elevan los costos del transporte marítimo y de las cadenas de suministro. Newsom y autoridades de California sostienen que eliminarlas aumentaría la contaminación por diésel en las comunidades cercanas a puertos y muelles.
La disputa también se encuentra en tribunales, pues en septiembre, un juez federal concedió una orden judicial preliminar que obliga a la Agencia de Protección Ambiental a retirar o corregir la reclasificación de varias exenciones concedidas a California bajo la Ley de Aire Limpio, según informó la Fiscalía General del estado.
El anuncio no precisó una fecha para el comienzo de la construcción ni para el inicio del servicio.
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