Comicios en Honduras sin garantía de «limpieza»: consejera electoral

consejera electoral Honduras
Foto: Manuel Ortiz

Por Pamela Cruz. Península 360 Press [P360P]
Tegucigalpa, Honduras. – En el marco político que se encuentra Honduras, especialmente 12 años después del Golpe de Estado, las condiciones en el país son bastante complejas, por lo que, la garantía de que se celebren unas elecciones limpias este 28 de noviembre solo se puede asegurar en lo «formal».

Así lo señaló Roxi Moncada, consejera propietaria del Consejo Nacional Electoral de Honduras, un órgano que apenas tiene poco más de dos años de ser formado, y cuya principal función es organizar, administrar y garantizar que se pueda llegar al día de las elecciones, las cuales, en palabras de la propia funcionaria, marcarán el destino del país durante la próxima década.

En entrevista exclusiva con P360P, la funcionaría señaló que, durante los últimos dos años, los consejeros del organismo «autónomo», han trabajado «con cientos de obstáculos» para tener un proceso electoral diferente a las de 2013 o 2017, esa última, especialmente tachada de fraudulenta luego de que, tras un «apagón», Juan Orlando Hernández fuera reelecto como presidente. 

Moncada detalló que el hecho de que las elecciones de este domingo se lleven a cabo de una manera pulcra y con la plena voluntad popular solo se verá el día de la elección.

«Estamos obligados todos a hacerlo, los miembros de la junta receptora son funcionarios públicos y asumen una responsabilidad frente al Estado de Honduras. Pero este es un Estado derrumbado después del Golpe del Estado, que tiene autoridades formales, instituciones constitucionales, edificios, funcionarios nombrados, pero es un Estado sin justicia y donde los derechos garantizados formalmente en la práctica son una verdadera tragedia», subrayó.

Ni perdón, ni olvido

Y es que, dijo, existen obstáculos propios del ejercicio ‒electoral‒, en un país en donde hace más de una década se produjo un Golpe de Estado violento, pero donde finalmente se instauró una «autoridad», así, entre comillas.

Más de 10 años después de ese golpe, la impunidad y el ejercicio de la autoridad continúa, a pesar de que a nivel popular la gente ha resistido todo ese tiempo. 

Y los cambios que se han dado, «han sido producto justo de la presión de ese pueblo que se mantiene en resistencia, producto de la presión de organismos internacionales, producto de la presión de entes de orden democrático que no les quedó de otra que condenar el crimen ocurrido y que han presionado después de las elecciones de 2013 y 2017 para que se avance en el proceso democrático», subrayó la funcionaria.

Agregó que, la única posibilidad que tiene el Estado para reconstruirse desde su base democrática son las elecciones, las instituciones electorales, el poder electoral, «y frente a esa presión, entonces, se reconstruye este poder electoral y en la forma. Se reconstruye con un nuevo esquema de integración política».

Los obstáculos al ejercicio electoral han ido, dijo, desde el control del presupuesto hasta el «desangramiento económico» de las instituciones que garantizan el ejercicio de la democracia.

Así, existen hechos e hitos históricos que no se pueden desligar de la coyuntura actual, «porque la han venido marcando a lo largo de los 12 años». Y, actualmente, el principal desafío es que, en las más de 18 mil juntas receptoras de voto, el domingo 28 de noviembre, haya por lo menos una maleta electoral, las papeletas de los tres niveles, y que exista una junta receptora de votos integrada de la forma como lo establece la nueva ley electoral hondureña.

«Esperamos que cada junta receptora de votos que se integre en cada centro de votación a lo largo y ancho del país, entienda que su compromiso ciudadano, que su compromiso formal y legal, que su compromiso constitucional, no es solo frente a un organismo que dirige la elección a nivel de cúpula, sino frente a los propios ciudadanos que van a ir a depositar lo más sagrado que tienen, su voluntad, su voto».

Violencia política 

Es un hecho que la violencia política ha crecido en Honduras a medida que se acerca el día de las elecciones. Y si bien es cierto que este fenómeno no es nuevo, la problemática se agravó y recrudeció a partir del Golpe de Estado.

«Es una violencia política que tiene un quiebre histórico importante a partir del 28 de junio de 2009. No podemos evaluar los hechos igual de esa fecha hacia atrás. Una violencia política en buena parte que se agravó en la elección de 2013, y que continúa su curso de agravamiento en las elecciones de 2017, donde al menos 22 jóvenes, que fueron investigados y que su propio cuerpo habló, fueron asesinados con balas oficiales».

Dicha violencia, dijo también, ha permeado desde las instituciones estatales hasta nivel barrio, colonia, aldea o caserío.

Confianza quebrada

Ya se cuentan las horas para que dé inicio la jornada más esperada en este país luego del fraude de 2017. Y a estas alturas, no hay mucha esperanza por parte del pueblo de que se respete su verdadera voluntad. Sin embargo, esperan que, con la llegada de observadores electorales de diversos países, así como los ojos de gobiernos como el de EE. UU. y tras unas elecciones fallidas en el país hermano de Nicaragua, la situación cambie.

«Yo no puedo exigirle al pueblo que tenga confianza», dijo Rixi Moncada. Y es que, aclaró, el tema de la confianza «no se construye con palabras, se concluye con acciones». 

Agregó que, «lo único que puedo garantizarle al pueblo hondureño y a la sociedad en general es lo que he dicho desde el primer día que asumir este cargo con la plena y la absoluta responsabilidad y convicción de que el país requiere un cambio en el sentido de verdad para construir confianza, asegurar que, sin distinción de partidos políticos, de organizaciones o de concepción ideológica, es ser ojos, oídos y voz de lo que aquí se produce, acciones u omisiones que tienen que ver con la garantía del resultado».

«La sociedad, los partidos políticos, el pueblo hondureño, la comunidad internacional, y los observadores, lo van a saber. Su servidora tiene un compromiso con la verdad y con la construcción de institucionalidad desde la base, pasando por la confianza, no de palabras, sino de acción», aseguró.

En ese sentido, apuntó que el Consejo ha tenido intentos de intervención directa desde el poder legislativo y ejecutivo, misma que se ha denunciado en su momento. 

Ante ello, la funcionaria no dio garantía de que el sistema no se vuelva a «caer», pues ello ya no está en sus manos cuando hay injerencias de otra índole.

«Estamos listos para las contingencias propias de la organización y administración de un proceso electoral que mueve los 18 departamentos del país y los 298 municipios. Estamos listos para la contingencia de administrar, dirigir el proceso electoral, y garantizar que todo el equipamiento esté disponible el día de la elección, más nunca se prepara nadie para los crímenes, y nunca puede estar usted listo para contingencias que se salen del marco y del orden democrático».

Voto joven, voto de esperanza

Para estas elecciones, la funcionaria electoral espera que el pueblo se vuelque a las urnas, de manera pacífica, y se tenga una participación de al menos 70 por ciento del electorado. Sin embargo, sabe que la fuerza de voto podrá estar en los jóvenes, que hoy, más que siempre, están preocupados por el futuro democrático, económico, político y social de Honduras.

«¡Me da escalofrío el voto joven! Siento con el voto joven un compromiso mucho mayor que con el voto de mi generación, que hemos tenido que sostener una bandera política, especialmente después del Golpe ‒de Estado‒».Es precisamente a esa juventud hondureña a la que llamó este próximo domingo a votar. «Definamos juntos nuestro destino. Por favor, vayan todos a la urna, abandonemos la comodidad de los espacios donde estemos y, aún en las condiciones más difíciles que tenemos de sobrevivencia, vayamos todos a la urna para que definamos nuestro destino político y de vida de la próxima década».

Fuera de línea

Al término de la entrevista, la cámara seguía grabando. Pero Roxi dejó en claro, en ese momento, que no tenía miedo ante las amenazas que han y podrían venir tras los resultados preliminares que se den la tarde de este 28 de noviembre. Fecha que marcará destino para un país que cada día enfrenta una salida, inédita, de parte de ciudadanos que, en busca de mejor vida y seguridad, parten con dolor del país que los vio nacer y se aventuran en una travesía de días para llegar, en su mejor deseo, a EE. UU. 

Rixie Moncada vivió en carne propia el tener que huir, pues tras el Golpe de Estado, ella tuvo que caminar más de 13 horas y cruzar montañas, con los militares atrás, para refugiarse en Nicaragua. 

Sin embargo, confía en que, las presiones de la comunidad Internacional y del pueblo en las calles, cambie un destino que, ha estado asolado por la violencia y el narcotráfico.

Mira la entrevista aquí:

Te puede interesar: Voz y contundencia, esperamos de observadores electorales en Honduras: Bertha Zúñiga

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

Mantente conectado

942FansLike
1,626FollowersFollow
232FollowersFollow
124SubscribersSubscribe

Últimos artículos

Español de México