
Más de 66 millones de personas que viven en zonas rurales se encuentran enfrentando una crisis de salud, pues se estima que cerca de 5 millones de estadounidenses perdieron su cobertura de seguro médico a causa del incremento del 25 por ciento en las primas mensuales en enero. A esto se suman el recorte presupuestario y el temor por la implementación de las duras leyes de inmigración, dejando a la población rural muy vulnerable.
“Si pensamos en las cosas esenciales que las comunidades necesitan, serían acceso al agua, escuela, aire limpio, comida y atención médica. Las personas tienen que viajar grandes distancias para tener acceso a servicios médicos, pues es más difícil para los que viven en zonas rurales”, expresó la doctora Katherine Hempstead, asesora de políticas de la Fundación Robert Wood Johnson.
During a briefing held by American Community Media (ACoM), la experta explicó que, al perder la cobertura médica de tantas personas, se entrará en una crisis de salud, pues los bajos recursos también tendrán consecuencias para la comunidad rural que verá el cierre de hospitales a los que, de por sí, ya era difícil acceder.
Según datos de mayo de 2026 del Centro para la Reforma de la Calidad y el Pago de la Atención Médica, 720 hospitales rurales corren peligro de cerrar; 294 están en riesgo inmediato y se enfrentan a un cierre en un plazo de 2 a 3 años. Entonces, los pacientes se verán obligados a recorrer mayores distancias para acceder a la atención médica.
Hempstead, habló del Programa de Transformación de la Salud Rural (RHTP, por sus siglas en inglés), que “es un tipo de premio de consolación que está intentando parcialmente compensar”.
“Este fondo no es una solución para los problemas que han sido ocasionados por la ley, pues por un lado es muy pequeño y hay un límite para los hospitales, pues gran parte de esto es para proyectos piloto de investigación o diferentes programas que intentan transformar el sistema de salud rural”.
La doctora Hempstead, comentó que mucha gente está preocupada por la ley de inmigración y “muchos se están retirando del programa aunque sí sean elegibles porque están preocupados de que eso quizás pueda afectar a su familia”.
La doctora Amy Gordon Bono, médica de atención primaria en Tennessee, habló de la situación local, pues muchas mujeres se encuentran en riesgo por la falta de servicios médicos, mostrando su preocupación, pues con los cambios se estima que exista un impacto mayor.
“En las zonas rurales de nuestro estado los hospitales suelen prestar más atención médica no remunerada a pacientes sin seguro y las tasas de reembolso no son suficientes para cubrir el costo de la detención prestada, entonces los hospitales limitan los servicios por los bajos reembolsos”.
Según un informe reciente del Centro para la Innovación de Medicare y Medicaid (CMMI, por sus siglas en inglés), el principal factor que impulsa el cierre de hospitales rurales es las pérdidas ocasionadas por la atención a pacientes con seguro privado.
Este informe demuestra que el 36 por ciento de los hospitales rurales de Tennessee se encuentran en grandes problemas financieros y al menos dos hospitales corren el riesgo de cerrar en los próximos años.
Por su parte, el doctor Neale Mahoney, profesor de Economía de la Universidad de Stanford, puntualizó que las próximas elecciones son claves para poder cambiar este panorama, pues la afectación es muy grande.
Comentó que muchas personas pagan un seguro médico, pero cuando se necesita, no se encuentra disponible, por otro lado, comentó que el acceso médico debería ser universal, “si pierdes tu trabajo no deberías perder tu seguro de salud debería existir una base para que las personas mantengan sus servicios de salud que sea de alta calidad”.
“Estamos enfrentando un momento de presión muy grande para los hospitales, los trabajadores de la salud y la familia, pero un momento también donde hay una presión de abordar estos problemas para asegurarse de que los seguros funcionan cuando se necesite, disminuir los costos, expandir una opción pública, así que yo me siento optimista, de que, en este periodo de presión intensa vamos a tener la oportunidad de abordar los problemas verdaderos de nuestro sistema de salud”.
Los expertos coincidieron en que las zonas rurales enfrentan un momento determinante en su acceso a los servicios de salud, sumado al temor y a las duras leyes de inmigración, por lo que es necesario voltear a ver a estas comunidades y sus problemáticas de raíz, generar líneas de apoyo y exigir a los líderes soluciones verdaderas.
You may be interested in: Tecnología de vigilancia, una herramienta más para agentes de inmigración

