
Twitter ha vuelto de entre los muertos, al menos en el nombre, el pájaro azul y parte de la experiencia que convirtió a la plataforma en una de las plazas públicas más influyentes de internet, luego de que la empresa Operation Bluebird lanzó Twitter.now, una nueva red social que sostiene que X abandonó aquella identidad cuando Elon Musk decidió borrarla.
La afirmación, sin embargo, todavía debe resolverse en tribunales, pues Operation Bluebird solicitó las marcas Twitter y Tweet, pero no ha obtenido su propiedad ni ha conseguido cancelar los registros que permanecen a nombre de X Corp.
La startup, con sede en Virginia, comenzó a ofrecer acceso anticipado a Twitter.now a finales de agosto, y su diseño recupera funciones como las respuestas y republicaciones, mientras un nuevo pájaro azul busca evocar deliberadamente a la antigua plataforma.
El proyecto fue cofundado por Stephen Coates, quien anteriormente fue el principal abogado de Twitter para asuntos de marcas, dominios y mercadotecnia.
La empresa se presenta como independiente y advierte en su sitio que no tiene relación alguna con X Corp.
El acceso anticipado cuesta 20 dólares e incluye la posibilidad de reservar un nombre de usuario y recibir una insignia de fundador; pero quienes aporten al menos 40 dólares obtienen el distintivo de “Fighter”, con el que la compañía busca financiar también su batalla legal.
Operation Bluebird afirma que pretende recuperar la conversación pública en tiempo real, pero con un modelo diferente de moderación.
Su propuesta se resume en la frase “libertad de expresión protegida, alcance ganado”: los usuarios podrían publicar contenidos legales, aunque eso no garantizaría que los algoritmos los amplifiquen.
La plataforma también desarrolla Vera, un sistema de inteligencia artificial destinado a analizar la confiabilidad y el contexto de las publicaciones, ello con la intención es que cada usuario pueda decidir cuánto contenido potencialmente falso o dañino aparece en su espacio, de acuerdo con Coates.
Cabe señalar que Elon Musk no ha emitido una declaración pública verificable sobre el reciente lanzamiento de Twitter.now, y tampoco X respondió a la solicitud de comentarios de Ars Technica para su cobertura sobre la nueva plataforma.
Musk sí dejó por escrito una declaración que ahora resulta central en la disputa, pues cuando sustituyó Twitter por X en julio de 2023, explicó que el antiguo nombre ya no correspondía con su intención de convertir la red social en una aplicación para comunicaciones, contenidos y servicios financieros.
“El nombre Twitter no tiene sentido en ese contexto, así que debemos despedirnos del pájaro”, escribió Musk en su cuenta oficial.
También anunció que pronto dirían adiós a la marca Twitter y, gradualmente, a todos los pájaros; y Operation Bluebird utiliza esas expresiones, junto con la eliminación del logotipo y el cambio a X.com, para sostener que Musk manifestó públicamente su intención de abandonar la antigua identidad.
X Corp. rechaza esa interpretación y en diciembre de 2025 demandó a Operation Bluebird ante un tribunal federal de Delaware por presunta infracción de marca, violación de derechos de autor y competencia desleal, además de solicitar que se impidiera el lanzamiento de la nueva plataforma.
X sostiene que cambiar de nombre no significó renunciar a sus derechos y que Twitter continúa vinculado comercialmente con su servicio; prueba de ello, señaló, es que más de cuatro millones de personas acceden diariamente a X mediante el dominio Twitter.com, que todavía redirige a la plataforma.
La empresa también acusa a Bluebird de intentar aprovechar el reconocimiento acumulado por Twitter mediante un nombre idéntico, colores similares y un pájaro que podría causar confusión entre los usuarios.
Operation Bluebird, por su parte, solicitó el 2 de diciembre de 2025 la cancelación de varios registros relacionados con Twitter y Tweet, y el procedimiento ante el Tribunal de Apelaciones y Juicios de Marcas permanece suspendido mientras avanza el litigio federal.
Durante una audiencia celebrada en abril, el juez federal Colm Connolly dijo que X no había presentado evidencia convincente del uso vigente de la marca Tweet ni del pájaro azul. Sobre el nombre Twitter, afirmó que aún no había tomado una decisión y solicitó más argumentos.
Esas declaraciones no constituyen una sentencia definitiva y el juez todavía no ha emitido una orden escrita sobre la petición de X para detener a Operation Bluebird y tampoco ha determinado que las marcas puedan utilizarse libremente.
La legislación estadounidense considera abandonada una marca cuando deja de usarse y existe intención de no retomarla; tres años consecutivos sin uso constituyen evidencia inicial de abandono, pero no provocan una cancelación automática.
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