
Dejar atrás la “mala vida”. A Jaime Prieto, nacido en Guanajuato y criado en Estados Unidos, lo buleaban en la escuela. Se sentía solo y agredido en un país que lo rechazaba, así que la ganga -la pandilla- le ofreció refugio. Al final, eran como él, ¿o no?
Pasó el tiempo, y un día a Migdal Ibarra -compañera de vida y de correrías de Jaime- le dieron un ultimatum: o se inscribía en un programa para salirse de la marginalidad, o se exponía a pasar años en una jaula construida para humanos.
El milagro de apreciar en libertad cómo crecía su hija (y luego, sus cuatro nietos) pudo cumplirse para Migdal y Jaime gracias a CARON, un programa creado en 1999 por la Oficina del Alguacil o “Sheriff” del Condado de San Mateo.

Allí se acercó la pareja más de veinte años atrás para pedir ayuda. Tanto se esforzaron los dos para cambiar -y tan bien les fue- que la semana pasada recibieron una distinción, el “Vamos Pa’lante Award” otorgado por CARON por su trabajo voluntario y su dedicación al programa.

Los compañeros y toda la gente que conocieron en CARON “son nuestra segunda familia”, dice emocionada Migdal. Y Jaime asegura que su motivación es “enseñarles a los jóvenes que es mejor andar por el lado del sol que por caminos oscuros”.
CARON se traduce como “Alianza Comunitaria para revitalizar nuestros vecindarios” y surge en un momento de la historia de la región en el que repuntó el crimen dentro de las comunidades latinas. La policía no lograba que los testigos o incluso víctimas contaran lo que habían visto o sufrido: los vecinos se aterrorizaban al ver los uniformes, ‘¿quién sabe si no son de la Migra?’
También para CARON las cosas fueron de buenas a mejores. Desde este año tienen una sede propia en Redwood City, con amplios espacios y estacionamiento propio para que los latinos se encuentren y tomen sus cursos, clases y programas gratis todas las semanas. Está en la calle Broadway 690, y el jueves 30 de abril se reunieron allí desde el Sheriff actual Ken Binder hasta cientos de hispanos que se han beneficiado con las actividades, pasando por quienes trabajan a diario para que el programa siga en pie y muy vital.


Allí estaban la sargento Lilian Tashiro, que dirige la Unidad Comunitaria de la Oficina del Sheriff y que desde siempre apoya a CARON; Isela Martínez, trabajadora comunitaria que promueve el programa en los vecindarios y lleva quince años haciéndolo; Joaquín Moreno, oficial de recursos escolares que participa en todas las clases compartiendo sus propias experiencias… Y el maestro de ceremonias, traductor, animador de la velada y principal responsable de CARON: José Luis Aguirre.

“El nuestro es un programa para adultos que busca crear lazos de confianza entre la comunidad (sobre todo la latina) con los oficiales del Sheriff”, explica el administrador de CARON, que en 2011 comenzó a trabajar en la Alianza.
El problema es que muchos inmigrantes no saben quién es quién, dice José Luis, “y al llegar vemos a alguien en uniforme e inmediatamente pensamos que tiene la autoridad de deportarnos, de aplicar leyes de inmigración”.

Recalca Aguirre que el nuevo sheriff Binder dejó en claro hace poco tiempo que ninguno de sus subordinados tiene autorización para preguntar a la gente sobre su situación migratoria o negarle servicios, porque las leyes californianas lo impiden.
Las leyes de inmigración son federales, “y el Alguacil hace cumplir leyes locales de cada ciudad y ordenanzas del Condado: eso es lo primero que les decimos a las familias cuando se unen al programa”, dice.
La ventaja de contar con un espacio amplio para recibir a la gente es algo que le entusiasma mucho al colombiano Jóse, como lo llama todo el mundo.

“Antes teníamos que buscar lugares en las bibliotecas, en iglesias o centros comunitarios. Ahora con la nueva casa, vamos a comenzar con programas y clases semanales todos los jueves de 6 a 8 pm”. Y aparte, el segundo y cuarto jueves del mes seguirán las clases de manualidades para adultos en Casa Círculo Cultural, en el 3900 de la Middlefield, Redwood City, aclara.
“Todo es gratis, y no hay que inscribirse antes, sino solo venir a 690 Broadway. Queremos que sepan que los jueves tienen una actividad para hacer, sea manualidades, aprender sobre el trabajo de la Patrulla de Caminos, o sobre las leyes de inmigración y de tránsito; qué hace el Sheriff o Alguacil; qué es un condado, qué hacen los supervisores del condado…”
Otra clase, explica José Luis, tiene que ver con el duelo del migrante. Otra es de fotografía.

“Todo lo diseñamos escuchando a la gente, tomando en cuenta lo que nos piden. Por ejemplo, solicitaron –y vamos a tener– un curso sobre el papel de la mujer en las agencias del orden; cómo trabajan ellas en las cárceles, en las patrullas, siendo ésta una profesión en la que los hombres son mayoría”.
Aguirre reconoce que, en el marco de la situación actual del país, es posible que la población vea con ojos recelosos a cualquier policía.
“Pero aquí en el condado de San Mateo estamos trabajando muy duro para que esas conexiones con la gente se sigan fomentando. Queremos que sepan que los oficiales del Alguacil son un recurso, que no les tengan miedo, y que si son víctimas de crimen, puedan acercarse para reportarlo sin temor”.
Cómo comunicarse con CARON si está interesada/o en clases o programas:
Teléfono: 650 – 802 – 5044
Personalmente en 690 Broadway, Redwood City
Facebook (actualizado permanentemente): San Mateo County Sheriff Office CARON Community Program
Website: www.caronprogram.com
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