Bajas tasas de vacunación en zonas rurales de California

Cristian Carlos. Península 360 Press [P360P].

El nuevo coronavirus SARS-CoV-2 que provoca la enfermedad COVID-19 –registrada primeramente, de acuerdo con investigaciones científicas, en la región central de Wuhan, en China– obligó a la Organización Mundial de la Salud –OMS– establecer el inicio de la pandemia por COVID-19 el 11 de marzo de 2020.

Desde entonces, los gobiernos de diferentes partes del mundo establecieron nuevas medidas de seguridad sanitaria que, a la fecha, han cambiado los hábitos de las personas; además de las medidas de bioseguridad, se instó a las personas a permanecer en casa y a laborar remotamente; es decir, a asumir un esquema de teletrabajo y clases en línea.

A pesar de que la Universidad Johns Hopkins anunció esta semana que California avanzó, en su totalidad, al 57 por ciento de vacunación, posicionándose como uno de los estados con mayor tasa de vas nación en EE. UU., las comunidades vulnerables de California aún no han sido vacunadas.

Por ello, Ethnic Media Services, realizó una sesión informativa para esclarecer las causas por las cuales Del Norte, un condado con una población de apenas 26 mil habitantes, tiene una de las tasas más bajas de vacunación contra el SARS-CoV-2 en California.

La mayoría de las personas adscritas al condado Del Norte, son trabajadores agrícolas latinos; miembros de las tribus Yurok y Karuk; una comunidad Hmong muy unida; personas en situación de calle –incluidos muchos veteranos– que viven solas en el bosque o en las calles de Crescent City.

Melody M. Cannon-Cutts, directora del Programa de Salud Pública del Departamento de Salud y Servicios Humanos del Condado de Del Norte hizo un atento llamado a los medios de comunicación a que se difunda la importancia de vacunarse para evitar casos graves de COVID-19 y seguir formando parte de las estadísticas de fallecimientos. «Ahora que la vacuna de Pfizer-BioNTech ha sido aprobada por la FDA, esperamos que suceda lo mismo con las demás vacunas«, dijo Melody M. Cannon-Cutts.

Y es que la pandemia por COVID-19 se ha visto agravada, en mayor parte, por las personas no vacunadas que siguen transmitiendo el nuevo coronavirus desconsoladamente, aunado a la presencia –desde principios de 2021– a la variante Delta del SARS-CoV-2 que es altamente transmisible.

Por otra parte, Terry Supahan, director Ejecutivo de Del Norte & Tribal Lands True North Organizing Network y miembro de la tribu Karuk señaló que un gran factor que se interpone entre la población de Del Norte y la vacunación contra COVID-19 son las noticias falsas. Destacó la labor de los medios de comunicación que están a favor de la difusión constante de noticias verificadas, pues esto ayuda, dijo, «a crear un ambiente de confianza». Recordó a la población en general que, si bien las vacunas son una opción para las personas mayores de 18 años, «los niños aún no están protegidos» en su sistema inmunológico, por lo que pidió la cooperación de la población adulta a proteger a la población infantil de los contagios por el nuevo coronavirus.

Miguel Pelayo-Zepeda, organizador de la comunidad de trabajadores agrícolas latinos, Smith River, coincidió en que debe combatirse en contra de la desinformación. Apunta a que el principal problema que se enfrenta la comunidad latina a la idea de vacunarse contra COVID-19 es la creencia en este sector de la población de información falsa o confusa y, por tanto, señala Pelayo-Zepeda «las personas pierden confianza» en la inoculación.

El sector clave, señala Miguel, es volver a acercarse con la comunidad latina de Del Norte «para inspirar confianza nuevamente» y, entonces, compartir, paulatinamente, la información correcta que ayude a la población evitar los peligros de contraer el nuevo coronavirus y no estar vacunados oportunamente.

Daphne Corstese-Lambert, directora de Del Norte Mission Possible, un proyecto del Del Norte Senior Center para la población rural en situación de calle, comentó que una de las causas por las que la población marginada no ha atendido el llamado del gobierno a vacunarse contra COVID-19, es precisamente el estado de su situación actual. Corstese-Lambert comenta que las personas en situación de calle no han sido atendidas en su condición social por el mismo estado, lo cual creó una atmósfera de aversión contra las indicaciones oficiales.

Corstese-Lambert apeló, del mismo modo de Pelayo-Zepeda, a escuchar a la población marginada para conducirlos con respeto hacia una decisión favorable que «promueva la vacunación –contra COVID-19– a la población en situación de calle», señaló.

Cristian Carloshttps://peninsula360press.com
Sociólogo y periodista. Escritor. 28 años. Ciudad de México. Universidad Nacional Autónoma de México.
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